La guerra en Oriente Medio sigue dejando a ciudadanos de la Región de Murcia atrapados en Dubái. Es el caso de Ismael Miñarro, vecino de Lorca, y su compañero Pedro, de Puerto Lumbreras, que permanecen en su vivienda sin poder salir del país debido al cierre del espacio aéreo.
Ambos llevan varios días siguiendo las recomendaciones de la embajada española, que les ha pedido permanecer en casa y no saturar las líneas telefónicas, mientras la situación continúa siendo incierta.
Misiles, alarmas y noches sin dormir
Los dos jóvenes relatan que han vivido momentos de tensión tras escuchar impactos e interceptaciones de misiles, además de alarmas en su propio edificio.
“Escuchamos varios impactos y sonó la alarma. En ese momento no sabes qué hacer”, explican.
Ante esta situación, han preparado una mochila con lo imprescindible por si tuvieran que evacuar de forma urgente. Su protocolo improvisado pasa por alejarse de ventanas, refugiarse en zonas interiores de la vivienda y tener preparadas sus pertenencias básicas. “Si digo que estoy tranquilo, miento. Y si digo que tengo miedo, también”, resume Ismael, describiendo una sensación constante de alerta.
Sin vuelos y con el aeropuerto cerrado
La principal dificultad para ambos es la imposibilidad de salir del país. El espacio aéreo permanece cerrado y los vuelos han sido cancelados.
Pedro, que tenía previsto regresar a España, no ha podido hacerlo: “Mi vuelo para mañana está cancelado y no sabemos cuándo podremos volver”.
Además, explican que nadie les está cubriendo los gastos, ya que no se encuentran en un hotel, sino en una vivienda de alquiler, lo que agrava la situación económica.
Información limitada y búsqueda de alternativas
Ambos jóvenes siguen la información a través de canales oficiales de la embajada español y la comunicaciones del Gobierno de Emiratos Árabes Unidos Sin embargo, aseguran que no hay indicaciones claras sobre cómo salir del país. En paralelo, han entrado en contacto con otros españoles a través de grupos de mensajería, donde comparten información sobre posibles vuelos o rutas alternativas, aunque sin garantías.
Vida entre la normalidad y la incertidumbre
Pese a todo, describen una situación ambigua en Dubái: mientras algunos ciudadanos hacen vida normal, otros optan por quedarse en casa. Ellos han decidido no asumir riesgos: “En casa es donde mejor estamos resguardados”. Aun así, reconocen que la experiencia les está haciendo replantearse muchas cosas: “Te das cuenta de que hay cosas más importantes que el dinero o el trabajo”.
Pendientes de poder regresar
Por ahora, su única opción es esperar a que se reactive el tráfico aéreo. Eso sí, incluso cuando ocurra, no tienen claro que vayan a coger el primer vuelo disponible. “Casi prefiero esperar un poco más a que todo esté más tranquilo”, reconocen. Mientras tanto, continúan en contacto con sus familias en la Región de Murcia, a las que intentan transmitir calma dentro de una situación marcada por la incertidumbre.