La guerra en Oriente Medio ha dejado a miles de viajeros bloqueados en distintos puntos de la región. Entre ellos se encuentran Carmen y Tania, dos jóvenes de Archena, que permanecen atrapadas en Dubái sin poder continuar su viaje ni regresar a España, tal y como han relatado en una entrevista en La 7 Noticias.
Ambas viajaron por ocio con destino final en Mauricio, un plan que ya han tenido que cancelar. Ahora, su única prioridad es salir del país y regresar a Europa, aunque reconocen que no saben cuándo será posible.
Incertidumbre y encierro en el hotel
Las jóvenes aseguran que viven una situación de incertidumbre total. “No sabemos nada. No sabemos cuándo vamos a volver”, explicaba una de ellas durante la entrevista.
Actualmente permanecen en su habitación de hotel y siguen las recomendaciones de seguridad: no salir al exterior, pese a que aparentemente la vida en la ciudad continúa con normalidad. Aun así, reconocen que han vivido momentos de tensión: han escuchado estruendos de misiles interceptados, han recibido alertas en sus teléfonos móviles y han tenido que refugiarse en zonas interiores del hotel. “Se escuchan los estruendos y es horroroso”, relataban.
Sin respuesta de la embajada española
Uno de los aspectos que más preocupa a Carmen y Tania es la falta de comunicación con la embajada española, con la que aseguran no haber podido contactar. “Estamos intentando llamar constantemente y no nos cogen el teléfono. Tampoco contestan a los emails”, denuncian. Las jóvenes reclaman, al menos, información básica como por ejemplo, saber si la zona donde se encuentran es segura, indicaciones sobre posibles salidas del país y tener constancia de los pasos a seguir. “Solo queremos que nos digan qué hacer”, insisten.
Todos los gastos, de su bolsillo
A la incertidumbre se suma el impacto económico. Las dos murcianas están asumiendo todos los costes de su estancia:
-
Hotel pagado por ellas mismas.
-
Seguro que no cubre la situación por tratarse de un conflicto bélico.
“Ahora mismo nadie nos está pagando nada”, lamentan.
Además, advierten de que Dubái no es precisamente un destino barato, lo que incrementa la preocupación ante una estancia que no saben cuánto se prolongará.
Otros españoles en la misma situación
Carmen y Tania no están solas. En su hotel coinciden con otros turistas españoles, algunos procedentes de Málaga, Sevilla o Canarias, que atraviesan una situación similar. Las compañías aéreas, explican, están reubicando pasajeros en hoteles, pero sin ofrecer soluciones claras de regreso, ya que el espacio aéreo sigue afectado por el conflicto.
Calma dentro de la preocupación
Pese a todo, ambas aseguran que su estado de ánimo ha mejorado con el paso de los días. Tras el nerviosismo inicial, ahora se muestran más tranquilas y adaptadas a la situación. “Tenemos comida, agua y una habitación. Dentro de la gravedad, estamos bien”, explican, lanzando un mensaje de tranquilidad a sus familias. Eso sí, insisten en que lo más urgente es recibir información: “Sabemos que no nos van a sacar inmediatamente, pero al menos que nos digan cómo está la situación”.
Normalidad aparente en Dubái
A pesar del contexto, describen una aparente normalidad en la ciudad, con personas en piscinas o paseando por la calle. Sin embargo, esa imagen contrasta con las recomendaciones de seguridad y los episodios puntuales de alertas y explosiones.
Por ahora, su día a día se resume en esperar noticias, intentar contactar con la embajada y permanecer dentro del hotel, a la espera de una solución que les permita regresar a casa.