El Ayuntamiento de Murcia ha reunido de nuevo a técnicos, expertos y entidades ciudadanas para avanzar en la redacción del nuevo Plan General Municipal de Ordenación (PGMO), en una sesión que ha colocado la huerta y la infraestructura verde y azul en el centro del modelo territorial que definirá el futuro del municipio.
El encuentro constituye la segunda cita de la Mesa de Trabajo 'Modelo Territorial', una iniciativa impulsada de forma conjunta por las concejalías de Gobierno Abierto, de Promoción Económica y Empleo y de Planificación Urbanística, Vivienda, Medio Ambiente y Huerta. El objetivo declarado es que la ciudadanía y el tejido técnico participen de forma directa en las grandes decisiones que marcarán la ordenación de la ciudad durante los próximos años.
La concejala de Gobierno Abierto, Mercedes Bernabé, ha subrayado la utilidad de estos debates sectoriales para abordar cada ámbito del plan por separado. "Este proceso participativo permite abordar de forma específica cada uno de los grandes ámbitos que deberá desarrollar el nuevo Plan General", ha señalado. Bernabé ha añadido que, tras una primera sesión centrada en el modelo territorial, el trabajo técnico profundiza ahora en dos cuestiones que considera esenciales para el porvenir de la ciudad: la huerta y la sostenibilidad ambiental.
En la misma línea, el concejal de Planificación Urbanística, Antonio Navarro, ha defendido que los criterios ecológicos deben integrarse en la estructura básica del planeamiento. A su juicio, incorporar estos parámetros permitirá preparar al municipio ante los desafíos medioambientales que llegarán en las próximas décadas.
La huerta, mucho más que suelo agrícola
El debate se organizó en dos bloques diferenciados a partir de las líneas de reflexión fijadas por los técnicos municipales. El primero se concentró en el futuro de la huerta murciana, un espacio que los participantes valoraron no solo por su función agrícola, sino también por su valor patrimonial, cultural y paisajístico.
En este apartado se analizaron cuestiones como la definición de usos compatibles con la actividad tradicional, la mejora de la calidad ambiental del entorno y la restauración de las zonas degradadas. La discusión buscó fórmulas para preservar la identidad de la huerta sin renunciar a su integración en el conjunto urbano, un equilibrio que los asistentes situaron como uno de los grandes retos del planeamiento.
Infraestructuras verdes y azules frente al reto ambiental
La segunda parte de la reunión giró en torno a la sostenibilidad urbana mediante el despliegue de infraestructuras verdes —espacios naturales y vegetación— y azules —redes hídricas y masas de agua—, con el fin de reforzar la capacidad de adaptación del territorio.
Los expertos y representantes de las distintas entidades evaluaron la gestión del agua, el diseño de flujos preferentes, la interconexión de parques a través de corredores verdes y la implantación de soluciones basadas en la naturaleza. Todas ellas se plantearon como herramientas para que la ciudad afronte con mayores garantías fenómenos como las olas de calor o los episodios de lluvias intensas.
Del debate al documento de avance
Las conclusiones de la jornada, coordinada metodológicamente por la Cátedra de Agenda Urbana de la Universidad de Murcia, se sumarán al documento de Avance que elabora la Oficina Municipal del Plan General.
De este modo, las aportaciones recogidas en la mesa no quedarán como un ejercicio teórico, sino que se trasladarán al texto que servirá de base para la tramitación del nuevo PGMO. El Ayuntamiento de Murcia mantiene así abierta la vía participativa como método de trabajo para definir el modelo de ciudad que regirá los próximos años, con la huerta y el agua como columnas del planeamiento.