El político fugado Carles Puigdemont ha publicado un mensaje en redes sociales en el que asegura que ya se encuentra en Waterloo, la localidad belga a la que huyó para no ser detenido por su responsabilidad en los actos del 1-O de 2017, después de aparecer este jueves en Barcelona con motivo de la toma de posesión del nuevo presidente catalán, Salvador Illa.
Ante la pasividad policial, el ex político paseó por algunas avenidas de la capital barcelonesa e incluso dio un breve mitin, antes de desaparecer, al parecer en un coche que le llevó de vuelta fuera del territorio español. Puigdemont había prometido acudir al Parlament a votar la investidura de Illa, algo que no cumplió.
En su mensaje publicado este viernes, el prófugo arremete contra los mandos de los Mossos, por lo que él llama "caza de brujas" desatada tras su no detención. Cabe recordar que por el momento dos agentes del cuerpo policial autonómico han sido detenidos por, presuntamente, colaborar con la nueva fuga del líder de Junts.
También critica la fallida 'operación jaula' puesta en marcha por la policía autonómica después de que Puigdemont se escapara, comparándola con la que se puso en marcha para detener a los terroristas que perpetraron el ataque jiyadista con varias víctimas mortales en La Rambla y Cambrills. "¿No se les cae la cara de vergüenza?", se pregunta el prófugo.
"Si el conseller (de Interior) Elena y el departamento de Interior hubieran cumplido con la ley y me hubieran dado el escolta que me corresponde, habrían sabido en todo momento cuál era mi recorrido por Barcelona y por Cataluña. No hubiera sido necesaria la delirante operación de ayer, que formará parte para siempre de su biografía pública", proclama el político.
