El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que se toma "con calma y paciencia" las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien llegó a plantear la suspensión de las relaciones comerciales con España.
Durante una comparecencia tras la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Sánchez ha explicado que mantuvo una conversación informal con Trump en la que hablaron sobre el Mundial de fútbol que se disputa en Estados Unidos y sobre golf. Según el jefe del Ejecutivo, el encuentro se desarrolló en un ambiente cordial y "sin ningún tipo de tirantez".
Sánchez ha recordado que la política comercial es una competencia de la Unión Europea y ha subrayado que las relaciones económicas se establecen principalmente entre empresas, no entre gobiernos. Además, ha defendido que España mantiene una relación sólida con Estados Unidos, independientemente del signo político de sus administraciones.
El presidente también ha reiterado la posición española respecto al gasto en defensa, insistiendo en que la OTAN debe centrarse en las capacidades militares de los aliados y no únicamente en los porcentajes de inversión. En este sentido, ha defendido que España sigue siendo un "aliado fiable" y comprometido con la seguridad colectiva.