Victoria épica

Alcaraz reina en Montecarlo

El tenista de El Palmar ha superado en la final a Lorenzo Musetti tras remontar un choque que comenzó perdiendo en el primer set
 
Carlos Alcaraz gana el Masters 1000 de Montecarlo (foto: Agencias)
Carlos Alcaraz gana el Masters 1000 de Montecarlo (foto: Agencias)

Carlos Alcaraz volvió a demostrar este domingo que lo suyo no es de este mundo. En la tierra batida del Principado, el de El Palmar firmó otra actuación para el recuerdo. No solo por conquistar su sexto Masters 1000, sino por la forma en que lo hizo: levantándose tras un primer set en contra, recomponiéndose con oficio y talento, y cerrando el partido con autoridad ante un rival tocado físicamente.

El arranque fue eléctrico. Alcaraz salió mandón, rompiendo en el primer juego con una derecha marca de la casa. Gritó y apretó el puño. Parecía que todo iba a ir rodado, pero la lluvia amenazaba y su servicio, otra vez, le jugó una mala pasada. Musetti, valiente, aprovechó las dudas del murciano para voltear el marcador y colocarse 3-1.

El italiano, respaldado por la grada y con un tenis sin fisuras, se creció. Supo frenar los intentos de reacción de Carlos, que por momentos pareció fuera del partido. Musetti, impecable desde el fondo y atrevido en la red, se llevó el primer set por 6-3 con una dejada que pilló a contrapié al murciano.

Pero si algo ha demostrado Alcaraz en su corta pero intensa carrera es que no se rinde. El segundo set fue otro cantar. Más sólido con el saque y afinando la derecha, se puso rápido 3-0. Musetti, descolocado, ya no encontraba huecos. Carlos, disfrutando, sonreía mientras soltaba latigazos desde el fondo. El 6-1 fue incontestable.

Ya en el tercer parcial, el físico empezó a pasarle factura al tenista de Carrara. Se le vio renqueante, con gestos de dolor y pidiendo la atención del fisio. Alcaraz, lejos de cebarse, mantuvo el ritmo sin hacer leña del árbol caído. Le rompió el saque de entrada y no soltó el mando. Con elegancia, y sin necesidad de exhibirse más de la cuenta, cerró el encuentro con un 6-2 que le coloca en la élite con otro título más en su mochila.

El príncipe de Mónaco ya tiene nombre: Carlos Alcaraz. Un talento que no para de crecer y que, una vez más, demostró que puede con todo y con todos.