David Ferrer, capitán del equipo español de Copa Davis, respaldó este jueves la decisión de apartar a Carlos Alcaraz de los torneos de Roma y Roland Garros, dos de los grandes citas de la temporada de tierra batida. Ferrer lo hizo desde la Caja Mágica de Madrid, donde habló con los micrófonos de La 7 TV, y su mensaje fue nítido: los tiempos de la recuperación mandan sobre cualquier calendario.
"Si los médicos y su equipo han decidido que no puede estar en Roma ni en Roland Garros, es por su bien", afirmó Ferrer, que subrayó que forzar la vuelta antes de lo indicado en una lesión de estas características no merece la pena. La postura del extenista, uno de los mejores conocedores del circuito y de la figura de Alcaraz, fue la de la calma y la confianza en el proceso.
La muñeca, un área crítica para cualquier tenista
La lesión que aparta a Alcaraz de la tierra batida afecta a la muñeca, una zona especialmente sensible en un deporte que exige una carga extrema sobre las articulaciones del brazo. Ferrer no esquivó esa realidad. Puso como ejemplo el caso de Dominic Thiem, quien sufrió una lesión grave en esa zona y tardó mucho tiempo en recuperar su mejor nivel. "En el caso de Thiem fue muy duro, y al final es un tipo de lesión en la que volver antes de lo esperado, sin estar completamente seguro, no vale la pena arriesgar", explicó el capitán.
Para Ferrer, la clave está en la perspectiva a largo plazo. Alcaraz tiene por delante muchos años de carrera, y sacrificar una parte de la temporada para garantizar que la recuperación sea completa no supone, en términos absolutos, ningún daño irreparable. "Un jugador tan joven como Carlos, que pierde este gran bache a largo plazo para tener una carrera larga, que es lo más importante para él", señaló con convicción.
"Estaba un poco mejor", según Ferrer
El capitán de Copa Davis reveló que mantuvo una conversación telefónica con Carlos Alcaraz apenas dos días antes de la entrevista. El tenista murciano, según describió Ferrer, atravesó una primera fase de tristeza al ser consciente de que la lesión se prolongaría más de lo esperado, pero en el momento de esa llamada la situación había mejorado anímicamente. "Al principio un poco triste porque era consciente de que la lesión se podía prolongar, pero tranquilidad, día a día", resumió Ferrer sobre el estado de ánimo de Alcaraz.
El mensaje que el capitán transmitió al jugador fue el de la serenidad. Recuperarse bien, aprovechar el tiempo con la familia y descansar también mentalmente. Ferrer insistió en ese punto: el descanso mental es parte del proceso, no un lujo. "Es un momento también para aprovechar con la familia, y descansar mentalmente, que también se lo merece", añadió.
La hierba como próximo objetivo
Aunque Roma y Roland Garros quedan fuera del horizonte inmediato de Alcaraz, Ferrer apuntó a la posibilidad de que el tenista pueda incorporarse a la temporada de hierba, que arranca en junio. Esa ventana representa una oportunidad real de volver a la competición en condiciones óptimas, sin precipitar una recuperación que, si no se gestiona con paciencia, podría tener consecuencias más graves.
"A ver si tiene posibilidad de estar en la gira de hierba", señaló Ferrer, dejando abierta esa puerta sin hacer promesas ni forzar plazos. La prudencia es, en este caso, la estrategia.
Ferrer, referencia de lucidez en la Caja Mágica
La entrevista tuvo lugar en la Caja Mágica, sede del Mutua Madrid Open, donde el ambiente estaba marcado precisamente por la noticia de la baja de Alcaraz. En ese contexto, David Ferrer emergió como una voz autorizada y cercana, capaz de explicar la situación desde dentro del circuito y desde el conocimiento personal de uno de los deportistas más importantes del tenis mundial en este momento.
El propio Ferrer recordó que este tipo de situaciones no son ajenas al tenis de élite español. "Le pasó a Rafa también, en su día", dijo, en referencia a Rafael Nadal, que también tuvo que gestionar lesiones que le apartaron de grandes torneos en distintos momentos de su carrera. La comparación no es menor: tanto Nadal como Ferrer representan modelos de longevidad y gestión inteligente de los ciclos de una carrera deportiva de alto nivel.
La coincidencia de criterios entre el equipo médico, el entorno de Alcaraz y el capitán de la selección española apunta a una decisión tomada con consenso y sin precipitación. El objetivo no es ganar dos torneos más, sino proteger la carrera de un jugador que, con apenas 22 años, tiene aún mucho por decir en el circuito internacional.