Fernando López Miras, presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y del PP murciano, cargó este sábado contra la moción de censura que amenaza el mandato de Noelia Arroyo al frente del Ayuntamiento de Cartagena, y denunció lo que calificó como "pactos ocultos" que la sostienen, a tan solo diez meses de las próximas elecciones municipales. El presidente realizó estas declaraciones a preguntas de los periodistas durante el acto de entrega de los Premios Quórum, celebrado en el Teatro Apolo de El Algar.
Diez meses para las elecciones, y una moción "que nadie entiende"
La cercanía del ciclo electoral fue el eje central del argumento de López Miras. Para el presidente regional, el escaso margen temporal que separa a Cartagena de unas nuevas elecciones convierte la moción de censura en un movimiento político de difícil justificación ante la ciudadanía. "Quizás se hace todavía más inexplicable todos estos días que estamos viviendo en Cartagena, estos pactos ocultos, esa moción de censura que nadie entiende a diez meses de las elecciones", afirmó.
López Miras insistió en que el rechazo a esta iniciativa trasciende el ámbito estrictamente político: "Nadie lo entiende y nadie lo acepta, todos lo rechazan como lo estamos viendo", señaló, apelando a una reacción que, según él, se extiende tanto por el núcleo urbano de Cartagena como por el conjunto de sus diputaciones y pedanías.
La alcaldesa de las diputaciones
Una parte sustancial del discurso de Fernando López Miras estuvo dedicada a subrayar la labor de Arroyo en los barrios periféricos y las diputaciones de Cartagena. Para el presidente autonómico, esta atención constante a los territorios más alejados del centro urbano define la trayectoria de la regidora popular. "Noelia es una alcaldesa que se ha caracterizado siempre por darle una importancia primordial a las diputaciones de Cartagena", declaró.
López Miras destacó además que Arroyo ha trasladado esa misma preocupación al Gobierno regional. "Es la alcaldesa de las diputaciones de Cartagena. Así me lo ha enseñado, así nos lo ha transmitido también al Gobierno regional", afirmó el presidente. A su juicio, uno de los objetivos permanentes de la alcaldesa ha sido garantizar que los residentes en esas zonas "tengan los mismos servicios, tengan las mismas comodidades que tiene cualquier vecino que viva en el centro o en cualquier barrio del entorno".
Esta voluntad de equiparar recursos y servicios entre el núcleo urbano y las diputaciones forma parte, según López Miras, del perfil político de Arroyo y de su manera de concebir la gestión municipal.
Una política de proximidad que hace más incomprensible la moción
Más allá de la cuestión territorial, el presidente de la Región de Murcia trazó un retrato de Arroyo centrado en la proximidad con los ciudadanos y en el contacto directo con el tejido asociativo local. Definió su estilo de gobernanza como "una forma de gestión, una forma de servicio público, una forma de hacer política muy próxima a las asociaciones de vecinos, a las de los vocales de las juntas vecinales, de dar la cara cuando las cosas van bien y escuchando si hay problemas, para buscar soluciones de forma conjunta".
Para López Miras, es precisamente este modelo de gestión el que hace más incomprensible la operación política en marcha. Cuando la administración municipal se ejerce, argumentó, "pensando en las personas" y con presencia constante en el día a día de los vecinos, una iniciativa como la moción de censura resulta, a su entender, socialmente inaceptable y políticamente inexplicable.
El respaldo institucional desde el Gobierno regional
La intervención de Fernando López Miras en los Premios Quórum, celebrados precisamente en El Algar, una de las diputaciones de Cartagena, tuvo un doble alcance: trasladar un apoyo explícito a la alcaldesa popular y cuestionar públicamente la legitimidad de la moción de censura en curso.
Como máximo responsable de la Comunidad Autónoma, la declaración de López Miras va más allá del respaldo interno de partido. Al enmarcar el rechazo a la moción como algo que "nadie entiende", el presidente equiparó la posición del Gobierno regional con la del conjunto de la ciudadanía cartagenera. La elección del escenario —una diputación de Cartagena, en un acto de reconocimiento cívico— refuerza el mensaje territorial que tanto él como Arroyo han querido proyectar en esta jornada, en la que el debate político tomó protagonismo en el margen de un evento cultural.
