El Pleno del Congreso, con los votos del PP, Vox y Junts, ha emplazado al presidente Pedro Sánchez a someterse a una cuestión de confianza y a asumir con su dimisión sus responsabilidades políticas por los casos de corrupción.
Se trata de la moción que presentó el PP sobre la situación política derivada de las investigaciones judiciales sobre casos que afectan al PSOE, que se ha votado al día siguiente de la comparecencia del presidente del Gobierno de este miércoles, en la que reiteró su intención de agotar la legislatura. "¿Cómo no vamos a continuar?", proclamó.
Después de la negativa de PSOE y Sumar a permitir una votación en el Pleno del Congreso sobre la exigencia de adelantar las elecciones generales, el texto que finalmente se ha sometido a consideración de sus señorías se ha votado separadamente por puntos.
MAYORÍA ABSOLUTA
Por un lado, se ha aprobado, con apoyo de PP, Vox, Junts, UPN y CC, instar a Sánchez "a considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la Constitución, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica de la presente iniciativa". Son exactamente los mismos términos de la iniciativa registrada por Junts en febrero del año pasado que sí pasó el filtro del órgano de gobierno del Congreso.
En total, 178 votos a favor, por encima de la mayoría absoluta de la Cámara, frente a 171 en contra del PSOE, Sumar y el resto de sus socios.
En otro punto, y con los votos de PP, Vox, Junts y UPN, se ha acordado que "la acumulación de investigaciones sobre casos de corrupción que tienen como protagonistas a responsables políticos nombrados y sostenidos de forma directa por el presidente Pedro Sánchez exige que su asunción de responsabilidades se produzca en forma de dimisión". En este punto CC ha preferido abstenerse.
Y se ha aprobado un tercer punto con el que el PP aprovechó para censurar la decisión adoptada por PSOE y Sumar en la Mesa de la Cámara de impedir la votación en el Pleno de las dos enmiendas presentadas hace una semana por el PP y Junts a una moción de los 'populares' a la que ambos pretendían añadir una exigencia de convocatoria de elecciones.
REPROCHES A LA MESA DE ARMENGOL
En concreto, y gracias a la abstención de Junts y Podemos, el Congreso proclama "su libertad para ejercer sus funciones constitucionales legislativa, de control al Gobierno y de orientación política sin más censuras que la aplicación rigurosa y no arbitraria del ordenamiento constitucional" y, en consecuencia, repruebe "la voluntad de veto, tanto por parte del Gobierno como por parte de determinados grupos políticos del debate de determinadas iniciativas o enmiendas".
En este tercer punto, PP, Vox, UPN y CC no han llegado a la mayoría absoluta, pero sí han superado los 166 votos del PSOE y los demás aliados parlamentarios.
Lo que vetó la Mesa del Congreso, por lo que no se ha votado este jueves, fue la pretensión del PP de que el Congreso manifestase "su deseo mayoritario de que se convoquen cuanto antes unas elecciones generales", y reclamase la "inmediata dimisión en bloque del Gobierno" y la convocatoria de elecciones. PSOE y Sumar alegan que convocar elecciones es una competencia exclusiva del presidente del Ejecutivo que no puede ser objeto de votación en el Legislativo.