BALANCE

El incendio de Ávila arrasa 50.000 hectáreas, el mayor de España

La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, confirma que los fuegos de Ávila, Madrid y Toledo superan ya las 77.000 hectáreas y han obligado a sacar de sus casas a casi 60.000 personas.
Una persona trabaja en las labores de extinción del incendio forestal, a 26 de julio de 2026, en La Adrada, Ávila, Castilla y León (España).
Una persona trabaja en las labores de extinción del incendio forestal, a 26 de julio de 2026, en La Adrada, Ávila, Castilla y León (España).

El incendio forestal declarado en Burgohondo, en la provincia de Ávila, ha calcinado ya alrededor de 50.000 hectáreas y se ha convertido en el mayor fuego de la historia de España desde que existen registros. Así lo ha avanzado la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, que ha situado el foco abulense por encima de cualquier otro episodio documentado hasta la fecha en el país.

El dato sitúa este incendio en un terreno inédito. Hasta ahora, ningún fuego registrado en España había alcanzado esa magnitud, lo que convierte el episodio de Burgohondo en una referencia obligada para futuros balances de la lucha contra los incendios forestales.

Tres provincias, un mismo frente

La cifra abulense no es un caso aislado. Los incendios que afectan simultáneamente a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid y a las provincias de Ávila y Toledo suman en conjunto más de 77.000 hectáreas afectadas. El reparto es desigual: unas 50.000 hectáreas corresponden al foco de Ávila, más de 25.000 hectáreas al madrileño y en torno a 2.000 hectáreas al toledano.

Esa distribución explica por qué el fuego abulense concentra la mayor parte de la superficie quemada, aunque la emergencia se está gestionando como un escenario conjunto que atraviesa límites provinciales y autonómicos.

Casi 60.000 personas fuera de sus casas

El impacto sobre la población es igualmente extraordinario. Los tres incendios afectan a un total de 89.763 personas, de las que 59.896 han sido evacuadas de sus municipios y otras 29.867 permanecen confinadas en sus domicilios.

El desglose muestra dónde se concentra la presión. El incendio de la sierra oeste madrileña afecta a unas 50.741 personas, de las cuales 29.609 han sido desalojadas y 21.132 se mantienen confinadas. El foco de Ávila deja por el momento alrededor de 34.000 afectados, con 25.087 desalojados y unos 8.735 confinados. En la provincia de Toledo, las llamas han obligado a evacuar a 5.200 personas.

Sumados, los desalojos superan a los confinamientos en una proporción de dos a uno, lo que apunta a decisiones preventivas rápidas ante un avance del fuego difícil de anticipar.

Un récord que deja atrás La Mierla

La comparación con el episodio más reciente permite dimensionar la magnitud del incendio abulense. El fuego de La Mierla, en la provincia de Guadalajara, declarado hace apenas unos días, afectó a 32.000 hectáreas, obligó a evacuar 34 pueblos y dejó a más de 1.200 personas desalojadas.

El incendio de Burgohondo ha superado esa superficie en cerca de 18.000 hectáreas, y lo ha hecho en un intervalo de tiempo muy corto respecto al episodio de Guadalajara. Dos fuegos de gran magnitud en cuestión de días marcan el balance de la campaña en el centro peninsular.

"Compleja": el diagnóstico desde Navalcarnero

Desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero, en la Comunidad de Madrid, la vicepresidenta tercera ha definido la situación de los fuegos de Madrid, Ávila y Toledo como "compleja". A partir de ese diagnóstico, ha anticipado que en las próximas horas podrían producirse nuevas evacuaciones, lo que elevaría todavía más la cifra de personas fuera de sus viviendas.

Aagesen no ha fijado un plazo para el regreso de los vecinos desalojados. La ministra ha señalado que los ciudadanos evacuados volverán a sus pueblos y a sus casas "cuando se den las condiciones de máxima seguridad para la población".

Esa formulación deja el calendario de retorno supeditado a la evolución del fuego y no a una fecha concreta, un criterio que condiciona la planificación de los municipios afectados en las tres provincias implicadas y que mantiene abierta la emergencia mientras los frentes continúen activos.