El Palmar se vuelca con Alcaraz en una mañana histórica

El Palmar ha vivido una mañana para el recuerdo. Cientos de personas se han congregado desde antes del inicio del partido para seguir la final del Abierto de Australia y apoyar a su paisano, Carlos Alcaraz, desde el otro lado del mundo.

Hasta tres pantallas gigantes se instalaron en distintos puntos de la pedanía. Dos de ellas en el Real Sociedad Club de Campo Murcia, el club donde se formó el tenista, y una más en el Espacio Joven de El Palmar, que desde primera hora presentaba un ambiente espectacular, con banderas, familias, grupos de amigos y aficionados llegados incluso desde fuera de la Región.

Los nervios se hicieron notar en los primeros compases del encuentro, con un inicio muy igualado y momentos de máxima tensión. “Esta mañana es de nervio puro”, reconocían algunos vecinos mientras seguían cada punto. Aun así, la confianza en Alcaraz era total. En El Palmar saben que no hay reto grande para Carlos, ni siquiera una final de Grand Slam ante un Djokovic en pleno rendimiento.

El ambiente fue creciendo punto a punto. Los gritos, aplausos y celebraciones se contagiaban entre los asistentes, muchos de ellos habituales del club. “Al final es el club de Carlos Alcaraz y todo eso tiene una energía especial”, explicaban orgullosos quienes le han visto crecer y entrenar en esas mismas pistas.

Más allá de las pantallas gigantes, el partido se siguió también en bares y domicilios de todo el pueblo, en una jornada en la que El Palmar se unió como pocas veces para respaldar a su mayor referente deportivo. Un día señalado en rojo para una localidad que siente a Alcaraz como algo propio y que fue testigo, una vez más, de cómo su historia se escribe desde casa hasta la élite mundial del tenis.