Los trabajadores de la planta de Sabic en Cartagena han iniciado en la mañana de este miércoles una serie de movilizaciones para protestar contra el acuerdo alcanzado entre la multinacional y el fondo Mutares, un pacto que, según denuncian, deja en el aire más de 350 puestos de trabajo directos y amenaza la continuidad laboral de miles de familias vinculadas a la industria auxiliar.
La concentración celebrada esta semana es, según los representantes de los empleados, “la primera de muchas”. Tras las reuniones mantenidas con el delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, y con el presiente del Gobierno regional, Fernando López Miras, los trabajadores han trasladado a la plantilla los próximos pasos a seguir, que incluyen viajes a Madrid para reunirse con responsables políticos e institucionales del área de Industria.
Más de 350 despidos directos y un impacto social “gravísimo”
Desde el comité de empresa advierten de que el cierre de la planta Lexan 1 supondrá entre 350 y 370 despidos directos, a los que se suman cientos de empleos indirectos de contratas y subcontratas que trabajan de forma habitual en las instalaciones.
“Estamos hablando de miles de familias que pueden quedarse sin sustento”, han señalado durante la protesta.
Los trabajadores han relatado además situaciones especialmente duras, como la de matrimonios que trabajan ambos en la planta y que, de confirmarse el cierre, perderían todos los ingresos familiares de manera simultánea. Muchos de ellos acumulan más de 20 y hasta 30 años de servicio, lo que incrementa el sentimiento de abandono y decepción con la empresa.
Plantilla envejecida y difícil recolocación
Uno de los aspectos que más preocupa a los empleados es la edad media de la plantilla. La mayoría supera los 50 años, y los trabajadores más jóvenes rondan los 45-48 años. Según el comité, más de 150 empleados tienen más de 54 años, una franja de edad con enormes dificultades para la recolocación en el sector industrial.
Por este motivo, reclaman un plan social integral que no solo contemple indemnizaciones, sino también medidas de reindustrialización de la zona y soluciones específicas para los trabajadores de mayor edad.
Presión política y reuniones en Madrid
Los representantes sindicales han confirmado que la próxima semana mantendrán reuniones en Madrid con el Partido Popular, y la siguiente con el Partido Socialista, con el objetivo de comparecer ante la Comisión de Industria del Congreso y, si es posible, reunirse con el ministro de Industria.
El objetivo final es claro: sentar a la dirección de Sabic y a Mutares en una misma mesa para que expliquen de forma transparente los motivos del cierre, el impacto real sobre el empleo y qué medidas piensan adoptar para minimizar las consecuencias sociales.
“Vamos a seguir aumentando la intensidad de las movilizaciones hasta que el Gobierno nacional, el autonómico o la dirección de la compañía nos den una solución”, han advertido.