Carlos Alcaraz continúa demostrando por qué es uno de los grandes favoritos del circuito ATP. Este domingo, el tenista español logró una sólida victoria por 6-7(2-7), 2-6 ante Laslo Djere en Roma, accediendo por primera vez en su carrera a los octavos de final del torneo.
Tras ausentarse del ATP Masters 1000 de Madrid por una lesión en el aductor, Alcaraz ha regresado con fuerza y buenas sensaciones. En su segunda presentación en el torneo romano, ya ha dejado claro que su objetivo es seguir sumando títulos importantes en la temporada. En el emblemático Campo Centrale, el murciano desplegó todo su repertorio: potencia, inteligencia táctica y un exquisito toque en los momentos clave.
Recuperación y solidez en tierra batida
Aunque el inicio del partido fue irregular y llegó a estar 1-3 por debajo en el primer set, Alcaraz reaccionó con determinación y se llevó el parcial en el tiebreak con varios tiros ganadores. En el segundo set, el serbio Djere sufrió molestias en el codo derecho que limitaron su nivel, facilitando el dominio del español, quien cerró el partido en apenas una hora y 43 minutos.
Alcaraz, actual número 3 del ranking ATP, sumó 15 golpes ganadores, según las estadísticas de Infosys ATP Stats, y mejoró su récord en tierra batida a 23-2 desde mayo de 2024. Durante ese tiempo, ha levantado trofeos tan importantes como Roland Garros y el Masters 1000 de Montecarlo.
Próximo desafío: Karen Khachanov
Con este resultado, Carlos Alcaraz se posiciona como uno de los máximos candidatos al título en Roma y está muy cerca de lograr un nuevo hito en su joven carrera: completar los cuartos de final en los nueve torneos ATP Masters 1000. Su próximo oponente será el ruso Karen Khachanov, quien viene de vencer con claridad al italiano Francesco Passaro (6-3, 6-0). El cara a cara entre ambos favorece al español con un contundente 4-0.
Un año prometedor para Alcaraz
Con 26 victorias en lo que va de 2025, Alcaraz es el jugador con más triunfos en la temporada del ATP Tour, consolidándose como uno de los grandes protagonistas del año. Su desempeño en Roma es una muestra más de su ambición y su madurez competitiva con tan solo 22 años.