La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a ocho años de prisión al autor confeso del conocido como ‘crimen de Halloween’, después de que un jurado popular lo declarara culpable de homicidio y no de asesinato.
El tribunal ha tenido en cuenta dos eximentes y ha descartado imponer la pena de diez años menos un día solicitada por las acusaciones particulares, así como los nueve años que reclamaba el Ministerio Fiscal. El juez considera que no procede una condena mayor, entre otros motivos, porque el acusado no inició la pelea.
Un juicio de once días con vídeos clave
El juicio se celebró en la Ciudad de la Justicia y se prolongó durante once jornadas. En ese tiempo declararon el acusado, el amigo que lo acompañaba la noche de los hechos, la camarera del establecimiento, agentes de la Guardia Civil, médicos forenses y psiquiatras.
Durante la vista se proyectaron las imágenes de las cámaras de seguridad del bar, en las que se observa el momento en el que el acusado apuñala a la víctima. La existencia de esos vídeos centró el debate en determinar si los hechos debían calificarse como asesinato, como sostenían las acusaciones, o como homicidio, tesis defendida por la defensa y finalmente avalada por el jurado.
Cada día del juicio estuvieron presentes familiares del fallecido, que acudieron a la sala con camisetas con la fotografía de la víctima.
Los hechos, en la noche de Halloween de 2023
Los hechos ocurrieron la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre de 2023. El acusado se encontraba en un bar junto a un amigo cuando la víctima se acercó a ellos tras despedirse de su acompañante. Según se expuso en el juicio, la conversación se tornó tensa y el fallecido inició una pelea con el amigo del acusado.
En el transcurso de ese enfrentamiento, el condenado intervino y sacó una navaja que, según explicó durante la vista oral, llevaba para intimidar. Sin embargo, acabó asestando una puñalada en el corazón a la víctima, que cayó desplomada en el interior del local.
Tras la agresión, el acusado y su acompañante abandonaron el establecimiento. La sentencia ahora fija en ocho años la condena por homicidio.