La Policía Nacional ha rescatado a siete mujeres extranjeras que eran explotadas sexualmente en un prostíbulo ubicado en un domicilio de Torre Pacheco. En la operación, los agentes detuvieron a un hombre acusado de colaborar con la inmigración ilegal, delitos relativos a la prostitución, contra los derechos de los trabajadores y contra la salud pública. El juez ha ordenado su ingreso en prisión provisional.
La investigación comenzó en febrero, cuando una mujer denunció haber sido explotada junto a otras en el mismo local. Relató que trabajaba bajo condiciones abusivas, con vigilancia mediante cámaras y disponibilidad las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin apenas libertad de movimiento ni capacidad de decisión.
Durante el registro, los agentes hallaron colgadas en las paredes varias normas escritas a mano que reflejaban el férreo control al que estaban sometidas las víctimas: obligación de ducharse a ciertas horas, levantarse a las 9 de la mañana, turnarse para abrir la puerta cuando sonara el timbre, pagar 3 euros por desinfectar maletas y usar la lavadora, y prohibiciones como comer o masticar chicle en las habitaciones. Un reglamento rígido que evidenciaba que las mujeres vivían bajo una disciplina casi carcelaria.
El pasado 6 de agosto, los agentes también intervinieron más de 9.000 euros en efectivo, sustancias sintéticas controladas, fármacos anabólicos y numerosos dispositivos electrónicos. Cuatro de las víctimas se encontraban en situación irregular en España.
Las mujeres fueron atendidas por la ONG APRAMP, especializada en la asistencia a personas prostituidas. La Policía mantiene la investigación abierta para localizar a más posibles víctimas y recuerda que dispone del teléfono 900 105 090 y el correo trata@policia.es para denuncias anónimas y confidenciales.