La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha rechazado este martes en el Senado cualquier acusación relacionada con una posible injerencia en investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) y ha asegurado que nunca ha participado en maniobras destinadas a frenar procedimientos judiciales.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Interior de la Cámara Alta, González ha defendido la independencia de las investigaciones desarrolladas por la Guardia Civil y ha subrayado que su actuación al frente del cuerpo se ha guiado siempre por el respeto al trabajo de los agentes y de la autoridad judicial.
La responsable de la Guardia Civil ha respondido así a las informaciones surgidas en torno a la figura de Leire Díez y a los contactos que ambas mantuvieron, encuentros que reconoció haber mantenido. No obstante, ha negado que esas reuniones estuvieran relacionadas con campañas de desprestigio contra miembros del instituto armado o con actuaciones dirigidas a influir en causas judiciales.
González también ha rechazado que desde la Dirección General se hayan impulsado medidas de presión contra agentes de la UCO. En este sentido, defendió que ninguna de las actuaciones internas llevadas a cabo durante su mandato tuvo como objetivo condicionar el trabajo de los investigadores.
Durante su intervención, la directora general ha puesto en valor la labor de la Guardia Civil y ha asegurado que su gestión se ha centrado en reforzar la institución, siguiendo la línea de sus predecesores y las directrices marcadas por el Ministerio del Interior.
