MALTRATO INFANTIL

Un juzgado de Palma retira la custodia de tres menores a una madre detenida por maltrato

La Policía Nacional detuvo a la progenitora tras confirmar que uno de sus hijos presentaba fractura de brazo, hematomas y laceraciones. Sus hermanos acudían al colegio con ropa sucia y comían alimentos caducados.
Agente de la UFAM de la Policía Nacional.
Agente de la UFAM de la Policía Nacional.

Un juzgado de Palma ha retirado la guarda y custodia de tres menores a su madre tras su detención por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar y abandono de menores. La investigación, impulsada por la Policía Nacional, reveló que uno de los niños presentaba lesiones múltiples compatibles con episodios reiterados de violencia, mientras sus hermanos llegaban al colegio con ropa sucia, rota y comida en mal estado.

El inicio de la investigación

El caso se activó a mediados de mayo, cuando la Policía Nacional recibió una orden judicial para esclarecer un posible episodio de malos tratos con un menor de corta edad como víctima. El detonante fue un parte médico elaborado por el servicio de Pediatría de un centro hospitalario al que la madre había acudido con el niño.

Los facultativos atendieron al menor por una fractura en un hueso del brazo. La madre alegó en ese momento que la lesión se había producido en casa, mientras el niño jugaba de forma "bruta" con un hermano mayor. Sin embargo, la exploración médica reveló un cuadro clínico que no cuadraba con esa versión: el pequeño presentaba, además de la fractura, numerosos hematomas en los glúteos, así como erosiones y laceraciones en brazos y piernas.

Ante estas marcas, la progenitora mantuvo que el propio niño se rascaba de forma impulsiva y se provocaba las heridas. Los médicos no dieron crédito a esta explicación y el caso quedó en manos del grupo de Investigación UFAM de la Policía Nacional, unidad especializada en violencia familiar y sobre la mujer.

Informes del colegio y Servicios Sociales

Los agentes desplegaron una investigación que incluyó la recogida de informes de tres frentes distintos: el centro escolar, los Servicios Sociales y los equipos médicos. Las conclusiones de estos informes apuntaban en la misma dirección: los hematomas, erosiones y la fractura del menor eran compatibles con episodios de malos tratos provocados por la madre.

El centro educativo al que asistían los hermanos del menor también aportó información relevante. Los profesores habían detectado en los niños comportamientos asociados a un cuidado "deficiente" por parte de la progenitora. Los menores acudían al colegio con ropa sucia y deteriorada y con alimentos caducados en sus mochilas. Estos hechos habían sido previamente comunicados a los Servicios Sociales.

Detención y retirada de custodia

Una vez contrastada y confirmada la totalidad de los hechos, los agentes procedieron el lunes a la detención de la madre. Quedó arrestada como presunta autora de un delito de malos tratos en el ámbito familiar y un delito de abandono de menores, siendo trasladada a dependencias policiales para su puesta a disposición judicial.

Tras comparecer ante la autoridad judicial, el juzgado acordó de forma inmediata la retirada de la guarda y custodia de sus tres hijos menores. La resolución judicial supone que los menores quedan bajo la tutela de los organismos competentes mientras se sustancia el procedimiento penal contra la madre.

La investigación pone de relieve el papel decisivo de la coordinación entre instituciones: fue la alerta del servicio de Pediatría la que puso en marcha el mecanismo judicial y policial, y fueron los informes conjuntos del colegio, los Servicios Sociales y los médicos los que permitieron a los agentes construir el caso antes de proceder a la detención.