El FC Cartagena abrió la jornada 20 del Grupo 2 de Primera Federación con una nueva derrota, esta vez ante el Villarreal B de David Albelda. Un gol de Thiam mediada la primera parte bastó para castigar a un Efesé espeso, con poco peso ofensivo y cada vez más lejos de su mejor versión.
Javi Rey sorprendió de inicio con un cambio de sistema. Apostó por defensa de cinco, con Perejón y Marc Jurado como carrileros, y un 3-5-2 pensado para ganar solidez. La puesta en escena fue correcta, incluso prometedora. Chiki tuvo la primera nada más arrancar, tras una larga conducción que obligó al meta Rubén Gómez a intervenir.
Pero fue un espejismo. El Villarreal B asumió la posesión y el partido entró en una fase plana, con pocas llegadas y mucho balón dividido. El Cartagena se replegó bien, aunque le costó salir con continuidad. La igualdad se rompió en el minuto 24. Alex Rubio robó en zona comprometida y el balón terminó en las botas de Thiam, que no perdonó dentro del área. El gol fue revisado por un posible fuera de juego posicional, pero el colegiado mantuvo la decisión tras varios minutos de incertidumbre.
El golpe dejó tocado al Efesé. Apenas volvió a acercarse a la portería rival hasta el tramo final del primer tiempo, cuando Kevin estuvo cerca del empate con una vaselina que sacó Eneko Ortiz sobre la línea. Demasiado poco para un equipo obligado a reaccionar.
La segunda parte no cambió el guion. El Cartagena lo intentó sin claridad, acumulando atacantes con el paso de los minutos, pero sin generar peligro real. Ortuño tuvo la más clara en un remate sin marca que se marchó fuera y los cambios no lograron agitar un partido cada vez más trabado, con revisiones constantes y ritmo bajo, acentuado por la lluvia.
El Villarreal B supo gestionar su ventaja sin asumir riesgos y el encuentro se fue apagando sin un asedio final claro. Cuatro minutos de añadido y poco más que rascar.
La derrota deja al FC Cartagena con 12 puntos de los últimos 36, anclado en los 27 y cada vez más lejos de la zona de playoff. El equipo sigue sin ganar en 2026 y la situación empieza a apretar para Javi Rey, que volvió a ver cómo su equipo compite, pero no encuentra soluciones cuando el partido exige algo más que orden.