ÓBITO

Rebeca Pérez asume la alcaldía provisional tras el fallecimiento de José Ballesta

El Gobierno regional decreta un día de luto oficial con banderas a media asta en todos los edificios públicos de la Región y suspende su agenda del lunes, mientras el Ayuntamiento dispone de diez días para celebrar el Pleno que designará al nuevo alcalde de Murcia.

 

Rebeca Pérez
La edil murciana Rebeca Pérez

Rebeca Pérez, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Murcia, ha asumido de forma automática las funciones de la alcaldía en el momento mismo del fallecimiento de José Ballesta, en aplicación de la Ley de Bases de Régimen Local y del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales. La normativa establece con claridad que, en caso de fallecimiento del regidor, corresponde a los tenientes de alcalde asumir las funciones del cargo por orden de nombramiento. Al ser la primera en ese escalafón, Pérez ejerce ya como alcaldesa accidental con todas las atribuciones que corresponden al cargo, incluyendo la capacidad de revocar competencias al resto de ediles de la Corporación Municipal.

Con la muerte de Ballesta, la alcaldía de la séptima ciudad de España ha quedado legalmente vacante, y la posición de Rebeca Pérez al frente del consistorio tiene carácter provisional hasta que la Corporación designe formalmente a un nuevo alcalde o alcaldesa.

La Región de Murcia decreta luto oficial

El presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, ha decretado un día de luto oficial en la Región de Murcia por el fallecimiento del alcalde de Murcia. Como consecuencia, las banderas de los edificios públicos de la Región ondearán a media asta este lunes, 11 de mayo. Toda la agenda oficial del Ejecutivo autonómico queda suspendida para esa jornada, incluida la reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno que estaba prevista en Lorca.

López Miras ha rendido tributo a Ballesta con palabras de hondo calado institucional y personal. Le ha definido como "alcalde eterno" y como "un hombre íntegro y un ejemplo para todos los servidores públicos", y ha añadido que "ha sido un honor trabajar a su lado". El presidente autonómico también ha recordado la relación que Ballesta mantenía con la ciudad que gobernó: "Murcia era mucho más que su ciudad: era su vida, su pasión y el lugar que llevaba siempre en el corazón". Y ha concluido que "dedicó cada día a hacerla más grande, más próspera y mejor para todos los murcianos, con trabajo, cercanía y una entrega incansable que mantuvo hasta el final".

El Ayuntamiento de Murcia, por su parte, había decretado previamente tres días de luto oficial, con banderas a media asta en todos los edificios municipales y suspensión de los actos institucionales. El luto decretado por el Gobierno regional se suma a ese duelo municipal que ya se encuentra en vigor.

Diez días para elegir alcalde

La ley fija un plazo taxativo: el Ayuntamiento de Murcia tiene diez días desde el fallecimiento de José Ballesta para convocar y celebrar un Pleno extraordinario en el que se designe al nuevo regidor. Así lo establece el artículo 40.5 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales.

Antes de ese Pleno, deberá incorporarse a la Corporación Municipal el nuevo concejal que ocupa el puesto vacante dejado por Ballesta, ya que la muerte también le ha hecho perder su condición de edil desde el primer momento. Ese puesto corresponde a Pedro Luis Balibrea, que figura como número 16 de la candidatura del Partido Popular en las elecciones municipales de 2023.

En el Pleno extraordinario, los grupos municipales tienen la posibilidad de presentar candidatos a la alcaldía. El PP, que cuenta con mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Murcia, puede proponer a cualquier concejal de su grupo, sin que sea obligatorio que recaiga en Rebeca Pérez. El PSOE y Vox también están en condiciones de presentar un aspirante. El candidato que obtenga la mayoría absoluta de la Corporación sería elegido alcalde. Si ninguno la alcanzara, resultaría investido el aspirante propuesto por la lista más votada en los comicios, que en este caso es el PP.

Un mandato que arranca desde cero

La llegada de un nuevo alcalde no implica únicamente el relevo en la alcaldía. Quien ocupe ese cargo deberá acometer la renovación completa de la estructura de gobierno municipal. Esto incluye el nombramiento de los nuevos tenientes de alcalde, la atribución de delegaciones y la composición de la Junta de Gobierno Local. Además, todo el personal de confianza cesa automáticamente con el cambio de alcalde, aunque la norma no impide que los mismos trabajadores sean designados de nuevo.

Se trata, en definitiva, de poner en marcha toda la maquinaria institucional municipal desde el principio, con independencia de los pactos o acuerdos internos que puedan existir dentro del grupo de gobierno.

Los precedentes de Totana y Yecla

La situación que atraviesa Murcia no carece de precedentes en la Región de Murcia, aunque sí resulta inédita a esta escala por tratarse de la capital regional. El caso más reciente se produjo en Totana en enero de 2022, cuando falleció Juan José Cánovas, de IU, a consecuencia del Covid-19. Sus funciones fueron asumidas provisionalmente por la primera teniente de alcalde, Verónica Carricondo, y diez días después, en el Pleno de elección de nuevo alcalde, el bastón de mando pasó a Pedro José Sánchez.

El otro precedente se remonta a 2011, cuando Juan Miguel Benedito falleció siendo alcalde de Yecla. En ese caso, el hoy consejero de la Región de Murcia, Marcos Ortuño, ocupaba el puesto de primer teniente de alcalde, asumió las funciones de la alcaldía de inmediato y fue investido posteriormente por la Corporación Municipal.

Ambos casos ilustran el mismo procedimiento que ahora se activa en Murcia: la ley no deja margen a la improvisación, y la continuidad institucional queda garantizada en todo momento por una normativa que prevé con detalle cada uno de estos supuestos.