CRISIS POLÍTICA

El PNV advierte que sería "irresponsable" que Sánchez siga gobernando más allá de 2026

Aitor Esteban, presidente del PNV, considera "muy difícil" que el actual Ejecutivo culmine la legislatura y exige explicaciones por los casos judiciales que rodean al Gobierno.
El presidente del PNV, Aitor Esteban, junto al lehendakari, Imanol Pradales
El presidente del PNV, Aitor Esteban, junto al lehendakari, Imanol Pradales

El Partido Nacionalista Vasco ha lanzado un aviso directo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: continuar al frente del Ejecutivo más allá de 2026 en las condiciones actuales sería, a su juicio, un acto de "irresponsabilidad". Así lo expresó este domingo Aitor Esteban, presidente del PNV, durante un acto político celebrado en Durango, localidad vizcaína, en el que trazó un diagnóstico sombrío sobre la situación del Gobierno central.

Esteban fue contundente: con el "panorama" actual, resulta "ciertamente muy difícil que Sánchez pueda culminar la legislatura". Pero fue más allá. En su intervención, señaló que "sería irresponsable seguir más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada". Una valoración que, viniendo de uno de los partidos que ha sostenido parlamentariamente al Gobierno en los últimos años, adquiere un peso político considerable.

Los escándalos judiciales, en el centro del discurso

El líder del PNV centró buena parte de su intervención en lo que denominó "todos los escándalos judiciales que están rodeando al Gobierno español", a los que calificó de "absolutamente perjudiciales para la imagen de la política y para la estabilidad gubernamental". En ese contexto, lanzó una advertencia que resume su posición: "Aquí no vale todo".

Esteban recordó que el Ejecutivo acumula ya "nueve casos abiertos" en los tribunales y aludió expresamente al caso del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, respecto al cual Sánchez ha mostrado un apoyo que el dirigente jeltzale calificó de "absoluto". Aunque reconoció que el asunto se encuentra "en una fase indiciaria de la instrucción", consideró que el contenido del auto de imputación "es muy grave y muy preocupante" y reclamó que no se despache con acusaciones de 'lawfare'.

"Esto es muy serio y son necesarias muchas explicaciones"

El presidente del PNV fue explícito al rechazar que el Ejecutivo pueda cerrar el debate judicial apelando únicamente a la narrativa de la persecución política. "El Gobierno no puede pretender ventilar el asunto apelando al 'lawfare' y listo", afirmó Esteban, que insistió en que "esto es muy serio y son necesarias muchas explicaciones".

En ese sentido, el dirigente jeltzale anunció que el PNV va a "seguir muy de cerca este asunto, como otros que también tiene el PSOE en tribunales". Una declaración que dibuja una posición de vigilancia activa por parte del partido vasco, alejada de la complicidad que en otros momentos ha mostrado con el Ejecutivo de Sánchez.

Un diagnóstico sin precedentes desde el aliado vasco

La dureza del mensaje de Esteban resulta significativa por su origen. El PNV ha sido uno de los apoyos parlamentarios clave del Gobierno de coalición desde el inicio de la legislatura, y sus votos han sido determinantes en varias votaciones de calado. Que su presidente utilice el término "irresponsable" para referirse a una eventual continuidad del Ejecutivo en las condiciones actuales —sin presupuestos generales, sin mayoría estable y con múltiples frentes judiciales abiertos— supone una señal política difícil de ignorar.

La referencia a 2026 como horizonte máximo tolerable apunta directamente al debate sobre si Sánchez debería anticipar el final de la legislatura o convocar elecciones generales antes de agotar el mandato. El PNV, sin llegar a reclamar explícitamente esa convocatoria, sitúa la continuidad del Gobierno en un terreno que, a su juicio, exige condiciones que hoy no se dan.

"No hay cheque en blanco"

Esteban no planteó en su intervención una ruptura formal con el Ejecutivo, pero sí dejó claro que el PNV no está dispuesto a dar un cheque en blanco a un Gobierno que considera que acumula demasiados problemas simultáneos: ausencia de presupuestos, falta de mayoría parlamentaria sólida y una creciente judicialización de su agenda política y de sus círculos más próximos.

La celebración del acto en Durango —en el corazón de Bizkaia— en pleno fin de semana político refuerza la lectura de que el PNV quiso dar visibilidad interna y externa a esta posición crítica, en un momento en que el debate sobre la estabilidad del Gobierno central se intensifica en todos los ámbitos políticos.