El Consejo de Asuntos Generales de la Unión Europea debatirá este lunes la propuesta de España para reconocer como lenguas oficiales del bloque comunitario el catalán, el euskera y el gallego. La iniciativa sigue figurando como punto para adopción en la agenda del encuentro, lo que permitiría su aprobación si ningún Estado miembro vota en contra, al requerirse unanimidad.
La propuesta plantea el reconocimiento oficial de estas lenguas a partir del 1 de enero de 2027, aunque con una aplicación parcial inicial, limitada a la traducción de los reglamentos del Parlamento y el Consejo, y con una derogación que aplazaría la traducción del resto de los actos jurídicos de la UE. Además, España asumiría íntegramente el coste de su implantación, algo que en el resto de lenguas oficiales se cubre con fondos comunes del presupuesto europeo.
En los últimos meses, varios Estados como Italia, Francia, Bulgaria y los países bálticos han mostrado reservas ante el temor a que la medida siente un precedente para otras lenguas regionales en Europa. Asimismo, los servicios jurídicos del Consejo han cuestionado la base legal de la propuesta, aunque su dictamen no es vinculante.
España defiende la especificidad del caso, alegando que las tres lenguas están reconocidas en su Constitución y tienen uso oficial en las instituciones del Estado. El Gobierno sostiene que su inclusión no abriría la puerta a otras demandas similares y propone evaluarlas en el futuro caso por caso.
La decisión se votará hoy en Bruselas, en un contexto de negociaciones bilaterales mantenidas por España en los últimos meses para recabar apoyos entre los Veintisiete.