El UCAM Murcia sufrió una contundente derrota en el Palacio de los Deportes frente al Dreamland Gran Canaria, cayendo con un claro resultado de 63-83. Esta derrota supone un duro revés en las aspiraciones del equipo murciano de clasificarse para la Copa del Rey de Gran Canaria, en un partido donde la falta de acierto y la fragilidad defensiva fueron determinantes.
Dominio del Dreamland Gran Canaria
No hubo dudas. Los canarios mostraron una clara superioridad a lo largo del partido, destacando especialmente su capacidad reboteadora con 42 capturas totales, frente a las 24 del UCAM Murcia. Este dato reflejó la incapacidad de los locales para controlar la pintura, lo que fue aprovechado por jugadores como Brussino, que sumó 15 puntos y 7 rebotes, y Conditt, con 12 puntos y 8 rebotes, muchos de ellos en ataque.
Además, el acierto exterior del Gran Canaria marcó diferencias: con 13 triples anotados de 27 intentos (48%), superaron claramente a un UCAM que apenas logró 8 de 29 (27%). Homesley, con 17 puntos y un 60% de acierto en triples, fue una de las piezas clave para los visitantes.
Desconexión en el tercer cuarto
El UCAM Murcia, por su parte, estuvo falto de intensidad y de ideas en ataque. A pesar del esfuerzo de Ennis, máximo anotador local con 12 puntos, y de Brodziansky, que aportó 11 puntos y 3 rebotes, el equipo no logró imponer su ritmo en ningún momento del encuentro.
El tercer cuarto fue un punto de inflexión en el partido: un parcial de 12-29 a favor del Gran Canaria destrozó las esperanzas de los locales, que nunca pudieron volver al partido. A nivel defensivo, el UCAM sufrió enormemente para frenar las transiciones y el movimiento de balón rival, lo que se tradujo en numerosas canastas fáciles para los visitantes.