El UCAM Murcia volvió a lograr una gesta. En un partido de eliminación, lejos del Palacio y ante un Barça con el factor cancha a favor, el equipo de Sito Alonso firmó una victoria enorme en el Palau Blaugrana (87-90) para igualar la eliminatoria de cuartos de final de la Liga Endesa y llevar la serie al tercer partido, que se disputará este sábado a las 21.00 horas en Murcia.
El UCAM encontró primero el camino en la defensa en zona, creció después con una actuación sobresaliente de David DeJulius y terminó agarrado a la personalidad de Kelan Martin, decisivo en los minutos finales cuando el partido había entrado en ese territorio donde cada balón pesa una tonelada.
El base norteamericano fue el gran motor universitario hasta que una lesión en el tobillo le apartó del encuentro mediado el tercer cuarto. Hasta ese momento había firmado una actuación de enorme nivel, con 22 puntos y cinco asistencias, liderando la respuesta murciana cuando el Barça parecía decidido a romper el partido tras el descanso. Su marcha al banquillo dejó al UCAM sin su jugador más inspirado y obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
Y ahí apareció Martin. El ala-pívot asumió el balón caliente, castigó desde el perímetro y anotó tiros de enorme dificultad en el tramo decisivo. Su triple para devolver la ventaja al UCAM en el último minuto y sus tiros libres finales terminaron por sostener una victoria que el Barça todavía tuvo opción de discutir con dos lanzamientos para empatar, primero de Parra y después de Punter, pero ninguno encontró el aro.
DeJulius excelso hasta su lesión
El UCAM entró al partido con una versión mucho más reconocible que la del primer duelo en Murcia. Sito Alonso recuperó la defensa en zona, una fórmula ya conocida en los grandes momentos del equipo, y los universitarios comenzaron mandando desde el orden atrás y el acierto inicial. DeJulius y Radebaugh encendieron pronto al conjunto murciano, mientras el Barça sufría para encontrar ritmo y se cargaba de faltas con algunos de sus hombres interiores.
Los de Sito dejaron claro desde el primer minuto que venían a Barcelona a por todas, dispuestos a darles a su público un tercer partido decisivo. Cerró los diez primeros minutos por delante (18-22) y mantuvo la iniciativa durante buena parte del segundo cuarto, con DeJulius marcando diferencias y Nakic sumando desde el perímetro. El Barça logró acercarse antes del descanso, pero no pudo tomar el mando y el conjunto universitario se fue a vestuarios con ventaja (40-43).
La reacción azulgrana llegó tras el descanso. El equipo de Xavi Pascual elevó su presión, encontró puntos con Clyburn, Shengelia y Punter, y llegó a ponerse por delante por primera vez en el partido. El UCAM atravesó entonces su momento más delicado, pero DeJulius respondió con una secuencia de enorme jerarquía: anotó, asistió y sostuvo al equipo cuando el Palau más apretaba.
Cuando el base volvió a colocar al UCAM por delante, una mala pisada le obligó a retirarse. La imagen dejaba al equipo murciano ante el mayor golpe de la noche: sin Sant-Roos y sin DeJulius, tocaba terminar el partido sin dos piezas fundamentales. Pero el UCAM encontró respuestas. Forrest anotó un triple importante y Radebaugh cerró el tercer cuarto con un lanzamiento lejano sobre la bocina que permitió entrar al último periodo con ventaja mínima (66-67).
Raieste y Kelan Martin al mando
El último cuarto fue una prueba de carácter. Cacok dio minutos importantes cerca del aro, Radebaugh sostuvo al equipo con su intensidad habitual y Martin fue ganando peso hasta convertirse en el nombre propio del desenlace. El Barça llegó a ponerse por delante con una canasta de Punter a menos de dos minutos para el final, pero el UCAM no se descompuso.
Martin respondió con un triple clave para recuperar la iniciativa y, después de que Shengelia empatara desde el tiro libre, el partido se decidió en una sucesión de acciones mínimas. Forrest tuvo opciones desde la línea, pero no logró cerrar el encuentro. Entonces apareció Sander Raieste para capturar un rebote ofensivo decisivo que evitó que el Barça tuviera balón para ganar y abrió la puerta a los tiros libres finales de Martin.
El ala-pívot no falló. Colocó el 87-90 y dejó al Barça una última posesión para forzar la prórroga. Parra tuvo el primer intento. Punter, después, una segunda oportunidad. Ambos triples se quedaron fuera y el UCAM celebró una victoria gigante, de esas que ya forman parte de su memoria reciente.
El equipo de Sito Alonso vuelve ahora al Palacio con la eliminatoria igualada y una oportunidad clara: ganar ante su gente para meterse en semifinales. Después de otra noche imposible en el Palau, Murcia tendrá la última palabra.