El presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, ha participado este viernes en la suelta de 30 ejemplares de tortuga boba en la Playa Ensenada del Esparto, en el kilómetro 15 de La Manga.
"Las tortugas son devueltas a su hábitat desde la misma playa en la que eclosionaron los huevos y se han cuidado durante todo un año con mucho mimo, con cariño, hasta que han estado en condiciones de poder volver al mar y vivir en libertad", ha dicho López Miras.
Durante la suelta, en la que también ha participado el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, y alumnos de 5º de Primaria del colegio Nuestra Señora de Loreto de San Javier, el presidente López Miras destaca que "en los últimos diez años, la Región de Murcia se consolida como 'Territorio Tortuga' con la liberación ya de 191 ejemplares", sumando las nacidas en el litoral regional y las recuperadas en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle.
Los ejemplares liberados, que cuentan con un peso medio de un kilo, proceden del nido donde se produjo la puesta el 23 de julio de 2024. El nido fue localizado por un particular que dio el aviso y permitió la activación del protocolo por el personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, al que se sumaron agentes medioambientales y Policía Local de San Javier que ayudaron en la búsqueda activa del lugar de puesta y su posterior traslocación a la playa Ensenada del Esparto.
Al desarrollo del nido contribuyeron las asociaciones de voluntariados de Territorio Tortuga y Protección Civil, que durante todo el verano realizaron turnos de custodia junto a los agentes medioambientales.
Las tortugas nacidas en la playa Ensenada del Esparto se sumaron al programa de cría controlada hasta la reintroducción en su hábitat natural en condiciones que les permitan aumentar su supervivencia frente a depredadores, en el que se ha contado con la colaboración de la Estación de Acuicultura Marina del Imida en San Pedro del Pinatar, que acogió una veintena de ejemplares, y el resto se trasladó al Arca del Mar de la Fundación Oceanogràfic de Valencia, Palma Acuarium (Mallorca) y la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM) de Barcelona, donde han formado parte de un estudio sobre el programa de cría controlada junto con tortugas nacidas en otros lugares de la costa mediterránea española.