El Tribunal Supremo ha rechazado elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno y ha reiterado su decisión de no paralizar cautelarmente la medida.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo considera que, una vez acordada la no suspensión de la norma, no resulta pertinente plantear en este momento procesal la consulta al tribunal europeo, tal y como había solicitado la Abogacía del Estado.
El Supremo ya descartó el pasado mayo la suspensión cautelar solicitada por Vox, la Comunidad de Madrid y varias asociaciones. En sus resoluciones, el tribunal destacó el interés público de la medida y el “sustrato humano” que la sustenta, al favorecer la integración de personas extranjeras que permanecen en España en situación irregular.
Además, los magistrados señalaron que la regularización puede contribuir a reforzar la Seguridad Social, mejorar la recaudación tributaria, favorecer un mercado laboral más transparente y prevenir situaciones de explotación laboral.