La ciudad de Lorca vivió este Viernes Santo uno de los momentos más emblemáticos de su Semana Santa con la celebración del desfile bíblico-pasional, que pone el broche de oro a unos días marcados por la emoción, la tradición y la puesta en escena. El cortejo, conocido por la presencia de caballos y carros al galope, volvió a llenar las calles de exaltación, solemnidad y recogimiento.
Uno de los protagonistas de la jornada fue el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, que participó por segundo año consecutivo encarnando al emperador Teodosio I el Grande. El desfile reunió a cofradías de los diferentes colores que dan vida a la singular Semana Santa lorquina, donde el componente religioso se entrelaza con el patrimonio cultural y el fervor popular.
La ciudad del Sol vuelve así a demostrar la fuerza de una Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional, que destaca por su carácter único en España.