Hablamos con Carlos Albaladejo, uno de los impulsores de ‘Caprichos Sonoros’, un ciclo musical que lleva a los auditorios municipales de Murcia propuestas sonoras poco habituales y diferentes al circuito convencional.
La música electrónica, además de ser una experiencia artística, también puede tener efectos positivos en nuestro cerebro. Diversos estudios apuntan a que este género estimula la liberación de dopamina y ayuda a reducir el cortisol, favoreciendo así el estado de ánimo y la concentración.
Con esta filosofía nace ‘Caprichos Sonoros’, una iniciativa que busca acercar al público nuevas formas de experimentar la música y descubrir sonidos innovadores en distintos espacios culturales del municipio.