La investigación judicial sobre el cirujano ingresado en prisión provisional por una presunta agresión sexual a una paciente en un hospital privado de Murcia continúa avanzando, aunque la causa se encuentra todavía en un momento muy inicial, según han explicado fuentes cercanas al caso.
Una de las principales novedades es la posición del abogado penalista Raúl Pardo, que asume la defensa de la víctima y que ha mostrado prudencia a la espera de pruebas concluyentes. El letrado ha señalado que solo ha podido ver dos fotogramas del vídeo grabado por dos enfermeras durante la intervención quirúrgica, unas imágenes que, a su juicio, no permiten apreciar con claridad qué estaba ocurriendo en el quirófano.
Según ha explicado el propio abogado, el testimonio de la víctima no puede considerarse determinante, ya que se encontraba bajo los efectos de la anestesia y estaba inconsciente en el momento en el que presuntamente ocurrieron los hechos. De hecho, la paciente no recuerda nada de lo sucedido y decidió interponer la denuncia tras hablar con las enfermeras, que fueron quienes alertaron de una posible situación irregular.
Pardo Geyjó ha insistido en que los fotogramas no acreditan por sí solos indicios de criminalidad, ya que no se observan los genitales ni una acción claramente identificable, y ha subrayado que solo un profesional médico especializado podría determinar si la postura del cirujano se ajusta o no a la lex artis.
La clave del procedimiento, según el abogado, será el análisis biológico de los restos recogidos por la Policía Científica de la Policía Nacional en el pijama del cirujano. En concreto, se investiga si existen restos de semen, una prueba que podría resultar determinante para que el caso llegue a juicio con una acusación formal.
El letrado también ha restado peso, por el momento, a la existencia de una segunda denuncia, al considerar que no va acompañada de restos biológicos que refuercen los hechos denunciados.
“Si existen indicios racionales de criminalidad, mi obligación será acusar, porque una persona así no puede estar operando y debería ser inhabilitada y, en su caso, ingresar en prisión. Pero si no los hay, no acusaré”, ha afirmado el abogado.
Cabe recordar que el cirujano permanece en prisión provisional por decisión judicial al apreciarse riesgo de reiteración delictiva y peligro de fuga, mientras la investigación continúa su curso a la espera de los resultados de las pruebas periciales.