Agresiones

Un repartidor agrede con un casco integral a un policía en Murcia provocándole un hundimiento de ojo

El agente, con 19 años de servicio en el municipio murciano y Alcantarilla, no podrá volver a patrullar tras el incidente, según relata en una investigación de El Español
Gabriel, el agente agredido con un casco integral por un repartidor a domicilio (foto: El Español)
Gabriel, el agente agredido con un casco integral por un repartidor a domicilio (foto: El Español)

Gabriel, agente de la Policía Nacional con 19 años de servicio y 35 felicitaciones públicas, no podrá volver a patrullar tras ser brutalmente agredido por un repartidor cuando se encontraba fuera de servicio en Murcia, concretamente en el cruce de la Costera Sur con la Carretera de Santa Catalina. Así lo recoge una investigación publicada por Jorge García Badía en El Español, que detalla las graves secuelas físicas y psicológicas que ha sufrido el policía tras recibir un golpe con un casco integral que le provocó el hundimiento del ojo izquierdo.

Localización exacta del lugar de los hechos (foto: El Español)
Localización exacta del lugar de los hechos (foto: El Español)

Los hechos ocurrieron el 22 de noviembre, tras un incidente de tráfico en la zona de la Costera Sur, cuando el agente circulaba con su madre, de 75 años, camino del Santuario de la Fuensanta. Según el testimonio del propio Gabriel, un repartidor que conducía una escúter se habría saltado un ceda el paso, lo que motivó que le tocara el claxon para evitar una colisión.

Golpe con un casco integral y cirugía urgente

Tal y como consta en la denuncia y en la investigación periodística, el repartidor persiguió al agente, le obligó a detenerse y, sin mediar discusión, le golpeó con el casco integral, dejándolo inconsciente y sangrando abundantemente por el ojo.

El policía tuvo que ser trasladado al Hospital Virgen de la Arrixaca, donde ingresó en urgencias con un hematoma en la región orbitaria, visión borrosa, mareos y cefaleas. Posteriormente fue sometido a una cirugía maxilofacial, en la que los médicos le colocaron una placa de titanio y dos tornillos debido a la gravedad de la fractura.

“Aún tengo problemas de visión. Veo doble y me mareo con facilidad”, relata Gabriel, diagnosticado de diplopía, una lesión que, según los médicos, le impide volver a desempeñar funciones operativas en la calle.

Investigación judicial abierta

Un juzgado de Murcia ha abierto una investigación penal contra el repartidor, un joven de 18 años, que fue detenido por agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local. Según ha podido saber El Español, el acusado culpa al propio agente de lo ocurrido, a pesar de que las imágenes de Google Maps indicarían que el ceda el paso correspondía al motorista.

El relato del policía está respaldado por fotografías, testimonios familiares y partes médicos, que documentan la gravedad de las lesiones sufridas.

Piden pena de cárcel y una indemnización mínima de 100.000 euros

El abogado del agente, Valentín Fernández, del despacho Legamur, ha anunciado que ejercerá la acusación particular y pedirá pena de cárcel para el repartidor. “Estamos ante un delito de lesiones agravado. Usó el casco integral como un arma contundente”, ha señalado.

La defensa solicitará también una indemnización mínima de 100.000 euros, a la espera de conocer la evolución médica del agente durante los próximos seis meses. La pena de prisión podría situarse entre 2 y 5 años, e incluso superar los 6 años, en función de las secuelas definitivas.

“Ya no me veo en la calle”

Gabriel, que fue condecorado en el pasado por salvar una vida en Alcantarilla, reconoce que esta agresión ha sido la experiencia más dura de su carrera. “Confío en la Justicia, pero ya no me veo en la calle. Le tengo miedo al cuerpo a cuerpo”, admite.

El agente afronta ahora un futuro profesional limitado a tareas administrativas, lejos del patrullaje y del trabajo operativo que ha desempeñado durante casi dos décadas, tras una agresión que, según su entorno, le ha cambiado la vida para siempre.