Detienen al tatuador denunciado por agresión sexual por varias jóvenes en Murcia y a su hermano
La Policía Nacional ha detenido al tatuador que, en la última semana, ha sido señalado por numerosas jóvenes por supuestos tocamientos en su estudio de Murcia y a su hermano.
Hay que recordar que la Policía Nacional recibió cinco denuncias contra un tatuador de un estudio del centro de Murcia, que estaba siendo investigado por presuntos abusos sexuales a varias clientas. Todas las denuncias estaban siendo gestionadas por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), que continúa tomando declaración a las personas implicadas y recopilando testimonios.
Fuentes consultadas por La 7 Noticias aseguran que este lunes se han personado dos chicas más en dependencias policiales para interponer una denuncia, por lo que el total ascendería a siete.
Esta redacción tuvo acceso a una denuncia de otro tatuador, hermano del primero, que se dio a conocer en redes. La agresión se produjo en el año 2017.
La 7 Noticias pudo hablar con algunas víctimas de este tatuador, que contaron cómo eran sus prácticas. Las agresiones sucedían durante el tatuaje, cuando este tatuador se sobrepasaba y aprovechaba para realizar tocamientos a sus clientas. "Hacía que girase la cabeza para que no viera cómo pasaba su miembro por todo mi lado", cuenta una de ellas. Otra asegura que, cuando creía que el tatuaje había finalizado, éste le apartó el tanga para introducirle los dedos en sus partes íntimas.
A media luz
Según confirmaron fuentes policiales, los hechos denunciados habrían ocurrido durante las sesiones de tatuaje, momento que el investigado aprovechaba para bajar la intensidad de la luz en la sala y, bajo ese contexto, realizar tocamientos y otras agresiones sexuales mientras trabajaba.
La investigación trata de determinar si existe un patrón de conducta repetido a lo largo del tiempo. Los hechos podrían haberse estado repitiendo durante al menos dos años, y no se descarta que más personas puedan presentar denuncias en los próximos días. Además, algunas de las afectadas serían menores de edad en el momento de los hechos.
Hay que recordar que el principal denunciado es un tatuador que trabaja en un establecimiento muy próximo al Campus de la Merced, conocido entre los estudiantes por sus precios bajos y descuentos dirigidos al público universitario, lo que habría facilitado el contacto con jóvenes, muchas de ellas primerizas en este tipo de servicios.