Murcia

La 7 habla con las víctimas del tatuador de Murcia: "Me metió los dedos"

Imagen de archivo de un tatuador | Banco de imágenes
Imagen de archivo de un tatuador | Banco de imágenes

 

La Policía Nacional ha recibido ya cinco denuncias contra un tatuador de un estudio del centro de Murcia, que está siendo investigado por presuntos abusos sexuales a varias clientas. Todas las denuncias están siendo gestionadas por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), que continúa tomando declaración a las personas implicadas y recopilando testimonios. 

Este medio ha tenido acceso a una denuncia de otro tatuador, hermano del primero, que se dio a conocer en redes. La agresión se produjo en el año 2017.

7Noticias ha podido hablar con algunas víctimas de este tatuador, que cuentan cómo eran sus prácticas. Las agresiones sucedían durante el tatuaje, cuando este tatuador se sobrepasaba y aprovechaba para realizar tocamientos a sus clientas. "Hacía que girase la cabeza para que no viera cómo pasaba su miembro por todo mi lado", cuenta una de ellas. Otra asegura que, cuando creía que el tatuaje había finalizado, éste le apartó el tanga para introducirle los dedos en sus partes íntimas.

A media luz

Según han confirmado fuentes policiales, los hechos denunciados habrían ocurrido durante las sesiones de tatuaje, momento que el investigado aprovechaba para bajar la intensidad de la luz en la sala y, bajo ese contexto, realizar tocamientos y otras agresiones sexuales mientras trabajaba.

La investigación trata de determinar si existe un patrón de conducta repetido a lo largo del tiempo. Los hechos podrían haberse estado repitiendo durante al menos dos años, y no se descarta que más personas puedan presentar denuncias en los próximos días. Además, algunas de las afectadas serían menores de edad en el momento de los hechos.

Por el momento no se han producido detenciones, pero la Policía continúa avanzando en la recogida de pruebas y testimonios. El tatuador denunciado trabaja en un establecimiento muy próximo al Campus de la Merced, conocido entre los estudiantes por sus precios bajos y descuentos dirigidos al público universitario, lo que habría facilitado el contacto con jóvenes, muchas de ellas primerizas en este tipo de servicios.

La investigación sigue abierta y bajo la coordinación de la UFAM, unidad especializada en atender casos que afectan a mujeres, menores y víctimas de violencia sexual.