La Guardia Civil ha desarticulado, en el marco de la operación 'Lorath', una organización criminal especializada en estafas telemáticas y blanqueo de capitales con un perjuicio económico total cercano a los 400.000 euros. La operación ha concluido con la detención de 15 personas y la identificación de otras tantas como mulas bancarias, en actuaciones desarrolladas en once provincias del territorio nacional, entre ellas Murcia.
Una llamada falsa, un fraude real
El detonante de la investigación fue la denuncia presentada por un club deportivo de Sant Joan d'Alacant (Alicante), víctima de una estafa de más de 53.000 euros mediante la técnica conocida como 'vishing'. Este método consiste en la suplantación telefónica de entidades bancarias: los autores llamaban a sus objetivos presentándose como responsables de seguridad de su banco, generaban situaciones de urgencia o alarma y conseguían que las víctimas facilitaran códigos de verificación o autorizaran operaciones creyendo que protegían su dinero, cuando en realidad lo estaban transfiriendo a los estafadores.
A partir de esa primera denuncia, los agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil de Sant Joan d'Alacant comenzaron a desentrañar una estructura criminal mucho más amplia. Las pesquisas destaparon una trama con presencia en múltiples provincias que habría cometido al menos 26 delitos de estafa contra empresas, asociaciones y particulares.
La estructura de la organización
La red operaba con una división interna muy definida, articulada en células con funciones claramente diferenciadas. Un grupo ejecutaba las llamadas fraudulentas y mantenía la presión psicológica sobre las víctimas; otro gestionaba las cuentas receptoras de los fondos transferidos; un tercero asumía el ciclo de blanqueo. Esta distribución de roles dotaba a la organización de una capa de protección interna que dificultaba la identificación de los responsables directos.
Una vez realizadas las transferencias, el dinero circulaba por una red de cuentas bancarias controladas por la organización. Para mantener activa esa infraestructura financiera, los autores reclutaban a terceros que cedían sus datos bancarios a cambio de una contraprestación económica. Estos intermediarios, denominados "mulas" bancarias, actuaban como último eslabón en la cadena de cobro, figurando como titulares de las cuentas sin necesariamente conocer el alcance total de la organización a la que servían. La investigación permitió identificar a otras 15 personas en esta función, adicionales a los 15 detenidos de la operación principal.
Criptomonedas y blanqueo internacional
El rastro del dinero no terminaba en el circuito bancario nacional. Los investigadores comprobaron que una parte del importe sustraído era convertida en criptomonedas y transferida a plataformas financieras internacionales, lo que añadía una capa adicional de opacidad al proceso de blanqueo y complicaba la trazabilidad de los fondos. La combinación de ingeniería social en la captación de víctimas con herramientas digitales descentralizadas en el blanqueo posterior revela el nivel de sofisticación técnica de la organización.
Once provincias, incluida Murcia
Las actuaciones policiales se extendieron por once provincias: Alicante, Baleares, Barcelona, Castellón, Granada, Jaén, Madrid, Málaga, Murcia, Tarragona y Valencia. El despliegue territorial del operativo refleja el carácter nacional de una red que seleccionaba sus objetivos sin distinción geográfica, afectando tanto a empresas y asociaciones como a particulares en distintos puntos del país.
Gracias a la coordinación entre la Guardia Civil y las entidades bancarias afectadas, se logró bloquear y recuperar judicialmente 20.000 euros correspondientes a una de las estafas investigadas.
Cargos y diligencias
Los 15 detenidos se enfrentan a cargos de estafa continuada, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Las diligencias han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante, que asumirá la instrucción del procedimiento. La operación identificó además a las 15 personas que actuaban como mulas bancarias al servicio de la trama.