Un hombre de Abarán de 52 años ha sido arrestado por estafar a un su vecino de 80 años, al que suplantó para comprar dos teléfonos de alta gama por más de 2.000 euros.
El engaño salió a la luz cuando la víctima recibió facturas de operadoras de telefonía que nunca había contratado. Tras meses de investigación, la Guardia Civil descubrió que el responsable era su propio vecino, que ya contaba con antecedentes.
Se le acusa de usurpación de identidad y estafa.