La Policía Nacional ha desarticulado un punto de tráfico de drogas en el Barrio de San Andrés de Murcia. La operación, llevada a cabo el pasado 22 de noviembre, ha resultado en la detención de diez personas de nacionalidades española y argelina, relacionadas con una organización que distribuía sustancias estupefacientes utilizando patinetes eléctricos como medio de transporte.
La investigación, que se extendió durante varios meses, identificó una vivienda en la calle Almenara como base de operaciones del grupo. En el lugar se almacenaban diversas sustancias ilegales, como hachís, cocaína y pastillas de éxtasis, además de 700 medicamentos restringidos.
Según las autoridades, la red estaba organizada con una estructura piramidal, asignando funciones específicas a cada integrante. Los repartidores, que se desplazaban en patinete eléctrico, realizaban entregas en diferentes puntos de la ciudad, utilizando este medio para pasar desapercibidos y agilizar la distribución.
En el registro de la vivienda, la Policía intervino, además de las sustancias estupefacientes, seis patinetes eléctricos, teléfonos móviles, dinero en efectivo y objetos robados, entre ellos tres de los patinetes, que ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios.
En la operación participaron varias unidades especializadas, incluyendo el Grupo Operativo de Respuesta, Guías Caninos y Policía Científica. Destacó la labor de la perra Fanny, especializada en la detección de drogas, que fue clave para localizar las sustancias ocultas en el interior de la vivienda.
Los detenidos enfrentan cargos por tráfico de drogas, asociación ilícita, receptación de objetos robados y otros delitos. Los principales responsables ya han sido enviados a prisión preventiva.
La operación, que responde a las quejas vecinales por el aumento de conductas incívicas en la zona, ha sido un paso importante para recuperar la tranquilidad en el Barrio de San Andrés.