Acusaciones

Antiguas trabajadoras de Julio Iglesias acusan al cantante de agresiones sexuales

Una investigación periodística de un medio nacional recoge testimonios de tocamientos, presiones sexuales, humillaciones y un entorno laboral de control y aislamiento
Julio Iglesias, en una de sus últimas actuaciones
Julio Iglesias, en una de sus últimas actuaciones

Exempleadas del servicio doméstico del cantante Julio Iglesias han acusado al artista de agresiones sexuales durante el tiempo en el que trabajaron en sus residencias del Caribe. Los testimonios, publicados por un medio digital nacional, describen tocamientos, insultos, humillaciones y presiones para mantener relaciones sexuales, en un ambiente marcado por el acoso continuo y el control jerárquico.

Las acusaciones proceden, entre otras, de una empleada del hogar y una fisioterapeuta, que aseguran haber sufrido estas conductas mientras trabajaban para el cantante en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas, así como en España. Según dos de las mujeres entrevistadas, los hechos más graves habrían ocurrido en 2021, cuando la más joven tenía 22 años y el artista 77.

Una de las exempleadas sostiene que fue presionada para mantener encuentros sexuales con el cantante y relata penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. “Me usaba casi todas las noches”, afirma en su testimonio, asegurando que Iglesias la hacía acudir con frecuencia a su habitación tras finalizar la jornada laboral. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, añade.

Investigación durante tres años y 15 testimonios

La investigación periodística se ha desarrollado durante tres años y ha contactado con 15 extrabajadoras del servicio, entre personal doméstico y profesionales especializadas, que trabajaron para el artista entre 1990 y 2023. Según la publicación, los relatos coinciden en describir condiciones de aislamiento, conflictos laborales, una estructura jerárquica rígida y un clima de tensión constante generado por el carácter del cantante.

Las dos mujeres que denuncian agresiones sexuales fueron entrevistadas en repetidas ocasiones durante más de un año y, según el medio, han ofrecido testimonios consistentes y estables, que habrían sido contrastados con pruebas documentales como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos.

Hechos en Punta Cana y Lyford Cay

Los episodios descritos habrían tenido lugar en las residencias de Iglesias en Punta Cana y en Lyford Cay, presuntamente con conocimiento de las responsables de la gestión del hogar y de la contratación del personal, según afirman las dos extrabajadoras que denuncian los hechos.

Además, los testimonios señalan que los encuentros sexuales se producían en ocasiones con la presencia y participación de otra empleada, que ostentaba una posición jerárquica superior, lo que incrementaba la situación de dependencia y vulnerabilidad de la trabajadora.

Fotografías y preguntas íntimas

La investigación también describe un sistema de selección de personal en el que, durante los primeros contactos, se solicitaban fotografías de cara y cuerpo entero. Según conversaciones de WhatsApp a las que ha tenido acceso el medio, la contratación se pactaba sin entrevista personal previa.

Una vez incorporadas al trabajo, algunas exempleadas relatan que el cantante les hacía preguntas de carácter íntimo, como si les gustaban las mujeres o los tríos sexuales, o si se habían sometido a operaciones de aumento de pecho. En algunos casos, aseguran que les pedía verles o tocarles los senos, bajo el pretexto de comprobar los resultados de una cirugía o valorar si debían realizarla.

Los testimonios recogidos hablan también de dos categorías de empleadas: el servicio doméstico y el personal con funciones específicas —como fisioterapeutas o acompañantes—, por encima de las cuales se situaban las encargadas del hogar, responsables de transmitir y ejecutar las órdenes del cantante. Según uno de los relatos, estas encargadas instaban a las trabajadoras a acudir a la habitación del artista.