Entrevista

Deborah Murcia: “El abuso emocional es el más difícil de detectar, porque muchas veces se disfraza de amor”

Deborah Murcia en La7Noticias
Deborah Murcia en La7Noticias

 

La psicóloga sanitaria y educativa Deborah Murcia, experta en trauma, apego, manipulación y violencia de género, ha analizado en una entrevista en Las Noticias de la Noche los últimos casos de violencia y acoso que han conmocionado a España. Desde su experiencia, advierte que la sociedad “ha avanzado en divulgación”, pero “aún falta conciencia real para detectar y actuar ante el abuso”.

“Tenemos que bajar a tierra la teoría”

Preguntada por si la sociedad está preparada para detectar y denunciar casos de acoso o abuso, Murcia considera que aún queda un largo camino:

“Hay mucha educación y divulgación, pero todavía falta conciencia social. Tenemos que bajar a tierra la teoría”, señaló.
Recordó que “lo que hoy llamamos bullying o violencia de género antes se consideraban cosas de niños o problemas de pareja”, y subrayó la necesidad de mantener el debate activo y de “tomar medidas tanto a nivel institucional como social”.

El abuso psicológico: el más invisible

Murcia explicó que el maltrato no siempre es físico, y que el psicológico resulta especialmente complejo de identificar, incluso por parte de la víctima:

“Detectar un bofetón es más fácil que detectar una manipulación o un control”, afirmó.
A su juicio, el problema está en los modelos del amor romántico tradicionales, que han normalizado conductas de control o celos como señales de cariño:
“Nos han enseñado que si te cela es porque te quiere, si te controla es porque se preocupa por ti. Bajo esa premisa, confundimos amor con control y manipulación”.

“Acompañar a la víctima y no dejarla sola es fundamental”

Sobre cómo actuar ante un caso de maltrato o acoso, la psicóloga fue clara:

“Lo más importante es estar presente en la vida de esa persona. Hacerle ver que no está sola, que tiene una red de apoyo”.
Murcia explicó que el aislamiento es una de las técnicas más frecuentes en los casos de abuso, por lo que “romper ese aislamiento” resulta clave:
“Si es necesario, hay que acompañar a la víctima a denunciar o buscar apoyo psicológico, pero nunca dejarla sola”.

“La violencia no entiende de clases sociales, sino de contextos machistas”

En relación al asesinato de Noa, la joven de 19 años en Librilla, Murcia quiso desmentir que estos casos solo ocurran en entornos vulnerables:

“La violencia no entiende de clases sociales. Sí entiende de contextos, y ese contexto es machista y misógino. El machismo atraviesa todas las capas de la sociedad”, afirmó.
Reiteró que la educación en igualdad debe reforzarse “en todos los niveles y entornos”.

Las “red flags” que pueden alertar del abuso

Murcia enumeró algunos signos de alerta que familiares o amigos pueden detectar en una víctima:

  • Aislamiento de su entorno social o familiar.

  • Cambios de ánimo: miedo, irritabilidad, tristeza o retraimiento.

  • Sobreexplicaciones o necesidad constante de justificar su comportamiento.

  • Dejar de contar lo que ocurre en su relación.

  • No pedir ayuda, pese a estar visiblemente mal.

“Cuando una persona deja de contar lo que pasa o desaparece de su entorno, es una señal de alarma. Y si no pide ayuda, también lo es”, explicó.

Abuso y acoso en las aulas: el papel de las redes sociales

La psicóloga alertó de que el acoso escolar tiene dinámicas propias, ya que “suele ser grupal, con más personas implicadas” y con una víctima excluida mediante insultos o manipulación.
En este ámbito, destacó la influencia del mundo digital:

“Detrás de una pantalla la gente es más valiente. No es lo mismo insultar a alguien a la cara que hacerlo por mensaje. Por eso el ciberacoso se ha multiplicado”, señaló.

Murcia valoró positivamente la prohibición del uso del móvil en las aulas, que ha reducido los casos de acoso en la Región de Murcia “en torno a un 72%”, aunque recordó que la Fiscalía tramitó 138 expedientes graves en 2024.

“Hay que acompañar, informar y leer más sobre estos temas”

En su mensaje final, la psicóloga animó a la ciudadanía a implicarse de forma activa:

“Tenemos que hablar más de esto, consumir contenido que nos ayude a entenderlo, leer libros, informarnos sobre las instituciones que pueden ayudar”, recomendó.
Reiteró que lo esencial es que la víctima “no se sienta sola ni aislada”:
“Acompañarla emocional y físicamente, con una llamada o un mensaje, puede marcar la diferencia”.

 “Cuando el control ya no es preocupación, sino restricción, es una bandera roja”

Para cerrar la entrevista, Deborah Murcia resumió algunas conductas que deben servir de alerta en cualquier relación:

“Cuando la pareja revisa tus mensajes o controla con quién entras o sales, eso ya no es preocupación, es control.
Si te hace dudar de tu realidad —lo que se conoce como ‘luz de gas’— o te hace sentir culpable de todo, eso también es abuso”, advirtió.

La especialista añadió que el chantaje emocional, la difamación o culpabilizar a la víctima son señales de manipulación que nunca deben pasarse por alto.