El Real Murcia sigue sin encontrar salida. La derrota ante el Atlético Sanluqueño en el Enrique Roca (0-1) prolonga la mala racha del equipo de Curro Torres y deja al conjunto grana al borde del descenso tras otra actuación gris. Los murcianistas reaccionaron tarde al tempranero golpe visitante y, aunque mejoraron por momentos, volvieron a quedarse cortos en un partido que podía marcar buena parte del rumbo de la temporada.
El contexto era delicado. El Murcia abría un carrusel de tres partidos en nueve días con los mismos puntos que el Torremolinos y con la necesidad urgente de sumar. Pero el inicio fue todo menos tranquilizador. El Sanluqueño golpeó pronto. En el minuto 8, Agustín Juárez encontró el espacio entre centrales y remató a placer un pase de Rodri para poner el 0-1 sin que Gazzaniga pudiera hacer nada.
El gol acentuó las dudas de un Murcia sin construcción ni continuidad con balón. La posesión y las llegadas fueron visitantes durante gran parte de la primera mitad, mientras el conjunto grana apenas encontraba caminos hacia el área rival.
El único momento de alivio llegó en el minuto 22, cuando Pedro Benito llegó a marcar tras una acción ofensiva del Murcia, pero la colegiada no lo anuló tras revisión con el FSV. Una jugada que dejó la sensación de oportunidad perdida en un partido que ya se había puesto cuesta arriba.
Antes del descanso llegaron los mejores minutos locales. Una acción ensayada entre Benito y Víctor Narro terminó con un disparo del extremo que obligó a Domínguez a firmar una de las paradas de la jornada. Poco después, Norge Mier probó suerte desde fuera del área y el balón se estrelló en el palo. Fue el momento de mayor lucidez del Murcia, aunque insuficiente para cambiar el marcador. Al descanso, apenas un disparo entre los tres palos.
Tras el paso por vestuarios, Curro Torres movió el banquillo en busca de reacción. El equipo ganó presencia ofensiva y la entrada de Juanto Ortuño agitó el ataque. El delantero tuvo la primera nada más saltar al campo, con un cabezazo tras centro de Víctor Narro que se marchó por encima del larguero.
Narro volvió a ser el futbolista más incisivo del Murcia, generando casi todo el peligro desde el costado. De sus botas nacieron varias de las mejores llegadas, pero ni Ortuño ni Flakus encontraron portería. El equipo insistió, cargó el área y acumuló centros laterales, aunque sin precisión en el remate.
Las últimas intentonas tampoco encontraron premio. Ortuño volvió a rozar el empate y el FSV revisó un posible penalti sobre Narro que finalmente quedó en nada. El Murcia empujó hasta el final, pero sin claridad.
El pitido final confirmó la preocupación. El Murcia solo ha ganado un partido en 2026 y encadena ocho encuentros sin victoria. La derrota deja al equipo en una situación límite y con la amenaza real de terminar la jornada en puestos de descenso. En el Enrique Roca ya no se mira hacia arriba. Ahora el objetivo es escapar del peligro.