Felipe Moreno ha anunciado oficialmente que deja la presidencia del Real Murcia. El empresario cede la máxima representación institucional del club a Pedro León, que asume desde hoy el cargo de presidente, mientras Moreno continuará siendo el máximo dirigente de la entidad grana con el cargo de consejero delegado.
El ya expresidente explicó que seguirá centrado en las áreas en las que considera que puede aportar más valor, especialmente en la gestión económica, los asuntos jurídicos, las infraestructuras y la supervisión general del club. Moreno aseguró que siempre se ha sentido “mejor gestor que presidente” y que el relevo responde a esa voluntad de reorganizar responsabilidades dentro de la entidad.
La comparecencia comenzó con un mensaje de apoyo a los afectados por el incendio declarado en Los Garres. Moreno trasladó la solidaridad del Real Murcia y expresó su deseo de que las consecuencias del fuego sean las menores posibles.
Moreno hace balance
Durante su intervención, Moreno realizó un amplio balance de sus más de tres años al frente del Real Murcia. Agradeció el trabajo de consejeros, empleados, abonados, peñas, patrocinadores, medios de comunicación y administraciones públicas, y destacó especialmente la labor altruista del consejo de administración y el compromiso de la masa social murcianista.
En el apartado económico, el empresario recordó que el club se encontraba “en cuidados paliativos” cuando llegó en marzo de 2023, con pérdidas cercanas a los dos millones de euros al cierre de aquella temporada. Según explicó, desde entonces la entidad ha reducido progresivamente sus números rojos hasta alcanzar esta temporada el punto de equilibrio económico.
“Hoy puedo decir alto y claro que el Real Murcia ha llegado al punto de equilibrio en la tercera categoría del fútbol español”, afirmó Moreno, que también subrayó que el club se encuentra al corriente de pago con proveedores y organismos.
Pese a esa mejora, reconoció que la principal preocupación continúa siendo la deuda histórica heredada de etapas anteriores, cifrada en torno a los 22 millones de euros, además de otros cuatro millones en litigio con la Agencia Tributaria.
Optimismo de cara al futuro
Moreno también admitió la decepción deportiva tras una temporada en la que el primer equipo no logró alcanzar los objetivos marcados. El ya expresidente reconoció que la ilusión generada era muy alta, aunque defendió el trabajo realizado para fortalecer la estructura del club y aseguró que ya se están analizando los errores cometidos para corregirlos de cara al futuro.
El relevo en la presidencia llega con Pedro León como nuevo rostro institucional del Real Murcia. Moreno reconoció que le habría gustado que el exfutbolista hubiera asumido antes esta responsabilidad, aunque el muleño decidió prolongar una temporada más su carrera deportiva antes de dar el salto definitivo a los despachos.
Durante su discurso, Moreno también destacó el crecimiento del fútbol base, al que calificó como una de las grandes fortalezas actuales del club. Resaltó los ascensos de los equipos femeninos, los éxitos de las categorías inferiores y el trabajo desarrollado por Pedro Asensio al frente de la cantera.
El Enrique Roca y la futura ciudad deportiva
El ya expresidente repasó además los avances realizados en el estadio Enrique Roca, las mejoras tecnológicas y los proyectos para abrir el recinto a nuevas actividades y usos comerciales. Sobre la futura ciudad deportiva, reiteró que el proyecto sigue avanzando administrativamente y mostró su confianza en que próximamente puedan comenzar los primeros desarrollos.
Moreno cerró su intervención apelando a la unidad de todo el murcianismo para devolver al Real Murcia a la categoría que considera que le corresponde por historia, masa social y dimensión.