El Real Murcia C.F. ha expresado este lunes su profundo malestar por el arbitraje recibido en el partido de la jornada 33 de la Primera Federación, disputado el pasado domingo en el Estadio Santo Domingo frente al Alcorcón, por medio de un comunicado y un vídeo con las jugadas más polémicas del choque. El club considera que la actuación del colegiado Fernando Román Román evidenció una "clara falta de equilibrio en sus decisiones, afectando tanto a acciones menores como a sanciones disciplinarias".
Respeto, imparcialidad y justicia. pic.twitter.com/MAn3664M0c
— Real Murcia CF (@realmurciacfsad) April 21, 2025
Consideran que "un ejemplo significativo fue la temprana expulsión por doble amonestación de Isi Gómez", cuya primera tarjeta llegó en el minuto 2 por una acción que, según el club, no merecía tal castigo. Esta rigurosidad contrasta con otras acciones similares o de mayor gravedad cometidas por jugadores del equipo rival, que no fueron sancionadas de la misma manera.
"Durante el encuentro, se produjeron decisiones que condicionaron el desarrollo del partido, como varios fueras de juego inexistentes y dos jugadas que, desde la perspectiva del Real Murcia, debieron ser sancionadas como penaltis: una sobre Esteban Saveljich, tras un contacto directo del portero rival, y otra sobre Alberto González, quien fue sujetado durante varios segundos en una acción a balón parado sin que el árbitro interviniera", ha señalado el club grana.
Añade también el Real Murcia que "la expulsión de Jorge Yriarte por roja directa refuerza la sensación de disparidad en el criterio arbitral, ya que fue sancionado por una acción muy similar a otra protagonizada por un jugador del Alcorcón minutos antes, que no fue ni siquiera considerada falta".
Además, el club ha mostrado su preocupación ante los testimonios de varios jugadores del primer equipo, que aseguran haber recibido comentarios inapropiados, faltas de respeto e incluso insultos por parte del colegiado durante el transcurso del partido. Comportamientos que, de confirmarse, no se corresponden con la responsabilidad y neutralidad que debe representar la figura arbitral.
Como consecuencia de este encuentro, el equipo afrontará la próxima jornada con cuatro jugadores sancionados: dos por expulsión y dos por acumulación de amonestaciones. Entre ellos, el portero Gianfranco Gazzaniga, amonestado por una supuesta pérdida de tiempo. Tras analizar las imágenes, el club considera que su actuación no se ajusta a lo reflejado en el acta arbitral.
El Real Murcia subraya que no pide un trato preferente, sino respeto, imparcialidad y justicia. Exige que el reglamento se aplique de manera coherente y equitativa para todos los equipos, especialmente en esta recta final de temporada, en la que cada decisión puede resultar decisiva.
El club reafirma su compromiso de seguir compitiendo con honestidad, esfuerzo y profesionalidad, convencido de que el respeto y la igualdad deben ser principios fundamentales del fútbol.