La misión Artemis II de la NASA ha concluido con éxito este viernes tras el regreso a la Tierra de su tripulación, que ha amerizado en el océano Pacífico frente a la costa de California, culminando así el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años.
La nave Orion, en la que viajaban cuatro astronautas, completó su descenso a través de la atmósfera terrestre y logró un amerizaje a las 17.07 horas (hora local) frente a San Diego, poniendo fin a una misión de diez días.
Un regreso bajo condiciones extremas
Durante la reentrada, que se prolongó durante unos 13 minutos, la cápsula soportó condiciones extremas, con temperaturas cercanas a los 2.760 grados centígrados y una velocidad de 40.234 kilómetros por hora, mientras atravesaba la atmósfera rodeada de plasma.
Desde la NASA han destacado que todos los sistemas críticos funcionaron correctamente durante las fases más delicadas del regreso, confirmando el éxito técnico de la operación.
Tripulación en perfecto estado
Los cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— se encuentran en buen estado de salud tras completar esta histórica travesía.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha calificado la misión como un logro “verdaderamente histórico”, destacando el papel de la tripulación y el respaldo institucional que ha permitido su desarrollo.
Un hito en la exploración espacial
El viaje ha recorrido un total de 1.117.659 kilómetros, estableciendo nuevos registros en vuelos espaciales tripulados y proporcionando imágenes de gran valor científico.
Además, la misión ha demostrado la capacidad técnica de la nave Orion y del cohete SLS, así como la eficacia de la cooperación internacional, en la que han participado profesionales de 14 países.
Desde la agencia espacial subrayan que Artemis II supone un paso clave dentro del programa Artemis, cuyo objetivo es lograr un regreso sostenido del ser humano a la Luna.
Operativo de recuperación
Tras el amerizaje, un equipo conjunto de la NASA y la Marina de Estados Unidos se desplegó para recuperar la cápsula y asistir a los astronautas.
Aproximadamente una hora después, la tripulación fue evacuada “sana y salva” mediante helicópteros y trasladada al buque USS John P. Murtha, donde se les realizaron las primeras evaluaciones médicas antes de su regreso al Centro Espacial Johnson, en Houston.
Con este éxito, la NASA abre un nuevo capítulo en la exploración espacial, con la vista puesta en futuras misiones que permitan no solo volver a la Luna, sino establecer una presencia humana duradera en su superficie.