La Casa Blanca ha asegurado este lunes que “la diplomacia siempre es la primera opción” para el presidente de Donald Trump, aunque ha recalcado que Estados Unidos no descarta ninguna alternativa, incluida la posibilidad de bombardear Irán, como ya ocurrió en junio de 2025, en un contexto ahora marcado por una ola de protestas internas en el país.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha señalado ante la prensa que una de las principales cualidades del mandatario es “mantener siempre todas las opciones sobre la mesa”, subrayando que los ataques aéreos serían una de las muchas herramientas de las que dispone el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
En este sentido, Leavitt ha insistido en que existe un contraste entre los mensajes públicos del régimen iraní y los contactos privados que mantiene con la Administración estadounidense, un escenario que el presidente Trump “tiene interés en explorar” por la vía diplomática, sin renunciar a otras medidas de presión.
Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para Irán, donde la represión de las protestas ha provocado ya más de 640 víctimas mortales y más de 10.000 personas detenidas, según los últimos balances conocidos.
“Dicho esto, el presidente ha demostrado que no teme recurrir a opciones militares cuando lo considera necesario, y nadie lo sabe mejor que Irán”, ha reiterado la portavoz, en referencia al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, así como a la renovada presión, junto a Israel, sobre el programa nuclear iraní.
Washington vuelve así a poner sobre la mesa la posibilidad de acciones militares similares a las de junio de 2025, cuando los bombardeos estadounidenses causaron más de 1.100 muertos, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensión y la evolución de la crisis interna en el país centroasiático.