Semana Santa de Cartagena

La Semana Santa de Cartagena brilla con ciento de fieles y la presencia de la reina Sofía

La Semana Santa de Cartagena brilla con ciento de fieles y la presencia de la reina Sofía
La Semana Santa de Cartagena brilla con ciento de fieles y la presencia de la reina Sofía

Cartagena volvió a vibrar con su Semana Santa en la Noche del Encuentro que la Cofradía marraja protagonizó en la céntrica plaza del Lago, como es tradición cada madrugada del Viernes Santo. Miles de cartageneros se congregaron en este enclave del casco histórico para ser testigos de esta noche en la que cuatro procesiones se fundieron en una.

La gran cita de la cofradía morada contó en los prolegómenos de la procesión con la visita de la Reina Doña Sofía, que acudió a ver al Jesús Nazareno en La Pescadería, desde donde partió en procesión esta talla titular de los Marrajos, obra de José Capuz, según han informado desde el Consistorio.

Acompañada de la alcaldesa Noelia Arroyo y las infantas Doña Elena y Doña Cristina, la Reina conoció también el Silencio californio de la Semana Santa de Cartagena.

PROCESIÓN DEL SILENCIO

Su Majestad la Reina Sofía, junto a Sus Altezas Reales las infantas Doña Elena y Doña Cristina, visitaron este Jueves Santo Cartagena para presenciar la Procesión Solemne del Silencio y del Santísimo Cristo de los Mineros, de la Cofradía California. Junto con la alcaldesa de la ciudad portuaria, Noelia Arroyo, siguieron el cortejo desde los balcones de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, en la calle del Aire, coincidiendo con la salida de la comitiva desde la iglesia de Santa María de Gracia. Como es habitual, las luces de la ciudad apagaron al paso de este cortejo.

Cartagena ha vivido este Jueves Santo una jornada histórica con la visita de Su Majestad la reina doña Sofía y a Sus Altezas las infantas doña Elena y doña Cristina, quienes han podido conocer la singularidad de la Semana Santa cartagenera.

La reina y las infantas fueron recibidas por la alcaldesa en la plaza del Rey, subrayando que este acontecimiento "supone una nueva ocasión para agradecer a la reina que vuelva a Cartagena, una ciudad a la que siempre ha demostrado su cariño", según han informado desde el Consistorio.

Arroyo recordó que doña Sofía ha visitado la ciudad en más de una decena de ocasiones, acompañando a Cartagena en sus principales actos y acontecimientos culturales. "Ha seguido de cerca la transformación y el progreso de nuestra ciudad; en su momento las excavaciones del Teatro Romano, por el que siempre ha mostrado mucho interés", señaló la alcaldesa, quien también rememoró la presencia de la reina en la inauguración del Auditorio y Palacio de Congresos El Batel y en la entrega de la bandera de bandera de combate a la Fuerza de Acción Marítima.

La alcaldesa destacó que la reina "siempre ha estado presente en todo aquello que nos toca mucho al corazón de los cartageneros: nuestra historia, nuestra Armada y ahora nuestra Semana Santa".

Tras un paseo a pie por el eje histórico de la ciudad, recorriendo las calles Comandante Villamartín, la plaza San Sebastián y la calle del Aire, la comitiva visitó la sede de la Cofradía California, donde aguardaban cientos de personas la llegada de Su Majestad, que firmó en el Libro de Honor, y pudo visitar la Iglesia de Santa María de Gracia para contemplar los tronos preparados para la salida procesional.

Según señaló la alcaldesa, Su Majestad se interesó especialmente por el origen y la historia de la Semana Santa cartagenera, y le lamó la atención el orden que caracteriza sus cortejos.

Finalizado el recorrido, las autoridades se dirigieron a la sede de la Real Sociedad Económica de Amigos del País (la Económica), donde como muestra de gratitud, la regidora hizo entrega a la reina y a las infantas de varios obsequios con una profunda identidad local. Entre ellos un pañuelo de seda pintado a mano por la artesana Rosa Torres, inspirado en la cávea del Teatro Romano, y un broche de capitel corintio bañado en plata, que reproduce una pieza original de la época de Augusto hallada en el yacimiento.

Asimismo, se les hizo entrega de unos colgantes con forma de colas de ballena, en homenaje a los cetáceos que transitan por la costa cartagenera y a la tradición marinera de la ciudad.

La visita concluyó con la salida y paso de la solemne Procesión del Silencio y el Santísimo Cristo de los Mineros. Bajo el silencio sólo interrumpido por el rítmico golpe del mazo y el racheo de los portapasos, la comitiva recorrió las calles del casco antiguo en un ambiente de profundo respeto y recogimiento que impresionó a Su Majestad y Sus Altezas.