El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha recortado en abril dos décimas su tasa interanual, hasta situarse en el 3,2%, de acuerdo con el avance publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta moderación se produce a pesar del encarecimiento de los carburantes, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo.
El organismo estadístico atribuye la contención de los precios, principalmente, al comportamiento de la electricidad, cuyos costes han descendido, así como a la evolución de los paquetes turísticos, que han subido menos que hace un año.
En cambio, los combustibles y lubricantes para vehículos personales han tenido un efecto al alza sobre la inflación, al experimentar un incremento en abril frente a la bajada registrada un año antes.
En cuanto a la inflación subyacente, que no incluye alimentos no elaborados ni productos energéticos, el indicador también ha mostrado una ligera moderación y ha descendido una décima, hasta el 2,8%.
Por otro lado, en términos mensuales, el IPC ha aumentado un 0,4% en abril, una subida inferior a la del mes anterior (1,2% en marzo). Con este dato, la inflación mensual encadena tres meses consecutivos al alza.