El UCAM Murcia continúa firme en su andadura europea. El conjunto universitario no dio opción al Rilski Sportist y se impuso con claridad por 61-89 en la cuarta jornada de la FIBA Europe Cup, en un encuentro donde los murcianos exhibieron su poderío físico, su solidez defensiva y la profundidad de una plantilla que carbura como un reloj.
Inicio arrollador y control absoluto
Desde los primeros compases, el UCAM Murcia tomó la iniciativa del encuentro. Con una defensa intensa y rápidas transiciones ofensivas, los de Sito Alonso cerraron el primer cuarto con una ligera ventaja (20-23). El segundo parcial fue más equilibrado, con un Rilski Sportist más acertado desde el perímetro, aunque los murcianos lograron mantener el control al descanso (43-45).
Tras el paso por vestuarios, el conjunto español cambió el ritmo del partido. Una defensa asfixiante y el dominio absoluto del rebote permitieron a UCAM firmar un parcial de 9-19 en el tercer cuarto, rompiendo definitivamente el encuentro. En el tramo final, los universitarios no bajaron el nivel y completaron su exhibición con un último cuarto demoledor (9-25), dejando el marcador en un contundente 61-89.
Superioridad estadística y dominio en la pintura
El control del rebote fue una de las claves del encuentro: 45 capturas para UCAM por solo 23 del Rilski Sportist, con hasta 21 rebotes ofensivos que permitieron segundas oportunidades constantes. Además, los murcianos registraron un 47% de acierto en tiros de campo y repartieron 23 asistencias, reflejo del juego coral que caracteriza al equipo.
Por su parte, los búlgaros se mostraron irregulares en ataque, con un 42% de acierto y problemas para frenar la movilidad interior de los españoles. Las 15 pérdidas de balón del conjunto local fueron aprovechadas una y otra vez por un UCAM que castigó cada error.
Cacok y Cate, dueños del aro
El norteamericano Cacok fue el más destacado del encuentro con 18 puntos y 9 rebotes en apenas 14 minutos, firmando una actuación de altísimo nivel. A su lado, el rumano Emanuel Cate completó un doble-doble (11 puntos y 12 rebotes) que evidenció el dominio interior murciano. También sobresalieron Dustin García (10 puntos y +23 de valoración) y Rudy López (6 asistencias y gran dirección), claves en la fluidez ofensiva del equipo.
En las filas búlgaras, Marcus Edwards (14 puntos) y Keith Stokes (11 puntos y 8 rebotes) fueron los únicos capaces de mantener cierta regularidad, aunque insuficiente ante el ciclón visitante.
Una victoria de líder
Con este triunfo, el UCAM Murcia refuerza su liderato en el grupo y da un paso firme hacia la clasificación para la siguiente fase de la FIBA Europe Cup. El equipo de Sito Alonso continúa mostrando un baloncesto sólido, disciplinado y con múltiples recursos ofensivos, que lo sitúan entre los grandes aspirantes del torneo.