MANIFIESTO

Amefmur y las empresas familiares de España le muestran al Gobierno el país en el que se "quieren quedar" tras la polémica de Ferrovial

Solicitan a Pedro Sánchez y al resto de los ministros que eviten descalificar a las compañías y a los empresarios y "recomponer el clima de respeto y diálogo"
José María Tortosa, presidente de Amefmur (foto: Amefmur)
José María Tortosa, presidente de Amefmur (foto: Amefmur)

La Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) se adhiere a la declaración 'La España en la que nos queremos quedar', emitida por el Instituto de la Empresa Familiar y sus 18 Asociaciones Territoriales vinculadas.

El comunicado se produce apenas unos días después de que la empresa Ferrovial (que pertenece al ramo de las empresas familiares) haya anunciado que fija su residencia fiscal en los países bajos, lo que provocó una abrupta reacción en el Ejecutivo.

En el comunicado, las empresas familiares recuerdan su relevancia en la economía del país y piden respeto ante los ataques recibidos en los últimos tiempos por parte de miembros del Gobierno.

COMUNICADO

El Instituto de la Empresa Familiar y las dieciocho Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar representamos a más de 1.500 empresas a lo largo de toda la geografía española que facturan en conjunto más de 355.000 millones de euros y emplean de manera directa a 2.140.000 personas. La facturación agregada de estas empresas equivale al 28% del PIB español.

Las empresas familiares, grandes, medianas y pequeñas, somos la columna vertebral de la economía española, expresión de su dinamismo y la mejor muestra de la creatividad, iniciativa y afán de progreso de nuestro país. Hemos contribuido con entusiasmo a la modernización y la prosperidad de la España democrática.

También nuestras empresas son España. Todos, pero particularmente nuestro Gobierno, debemos considerarlas y tratarlas como una parte esencial e imprescindible de nuestra realidad social.

Nuestra Constitución, juntamente con las leyes de la Unión Europea, ha creado un marco político de libertad y convivencia que debemos preservar y reforzar.

Pedimos que impere la reflexión y el análisis riguroso al definir medidas que inciden en nuestra actividad. Que, al legislar, no se creen barreras competitivas desfavorables respecto de las que existen en otros países de nuestro entorno.

Pedimos que el legítimo orgullo que nosotros sentimos por los logros de nuestras empresas familiares sea también compartido por nuestro Gobierno, viendo en nuestra acción una proyección de la imagen de España en el mundo.

Pedimos al Gobierno que evite descalificar a empresas y empresarios por decisiones adoptadas en el legítimo ejercicio de su libertad empresarial. Es imprescindible recomponer un clima de respeto y diálogo constructivo que permita la consolidación y el desarrollo de nuestras empresas, para contribuir a la prosperidad y bienestar de nuestra sociedad.

Defender y potenciar a nuestras empresas familiares es una tarea de todos porque son un pilar irremplazable de nuestro modelo de sociedad.

Las dieciocho Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar y el Instituto de la Empresa Familiar reiteramos nuestra disposición a dialogar con nuestras instituciones para resolver los problemas. Ese es el camino para seguir construyendo el país próspero, libre y moderno en el que creemos y que los españoles nos merecemos.