Una amistad de casi cinco décadas forjada por una mili en Murcia

Un día como hoy, hace 46 años, seis jóvenes de distintos puntos de España llegaban a Murcia para comenzar su servicio militar obligatorio. Corría el año 1979 y, sin saberlo, estaban a punto de vivir algo que marcaría sus vidas para siempre: no solo compartirían guardias, formación y días de cuartel, sino que forjarían una amistad que, casi medio siglo después, sigue tan viva como entonces.

Este fin de semana Andrés, Diego, Fernando, José Manuel, Agustín y JRamón, han vuelto a la ciudad que los unió, coincidiendo —como entonces— con las Fiestas de Primavera. Lo que en su día fue una caja de reclutas, se convirtió en el escenario de una historia de compañerismo y afecto duradero. “Yo creo que era el destino”, cuenta uno de ellos. “Estaba predestinado que nos encontráramos. No contábamos con ello, pero así fue, y por eso hemos seguido tantos años juntos.”

Recuerdan con cariño su estancia en Murcia. Lejos de la imagen severa de muchos cuarteles, hablan de un ambiente humano y cercano. “Aquí el trato fue muy bueno. No tenía nada que ver con lo que se decía de la mili”, aseguran. Trece meses compartiendo experiencias, anécdotas y el día a día de un grupo de jóvenes que, sin buscarlo, construyó una pequeña familia.

Durante los primeros 25 años tras finalizar el servicio, el contacto se mantuvo por carta. En 2005, llegó el reencuentro en persona: "Conocimos a nuestras mujeres, a nuestros hijos… y lloramos todos. Fue emocionante", confiesan.

Imagen de los viajes de este grupo de amigos

Desde entonces, cada cuatro años —como si de un mundial se tratase— vuelven a verse. Madrid, Vigo, Tamarite, Jerez, Vitoria o Marbella han sido algunas de las paradas de esta gira de la amistad. “Desde el primer día hicimos un grupo maravilloso. Siempre nos ayudábamos.”

Ahora, de nuevo en Murcia, celebran lo que empezó entre órdenes y uniformes y terminó siendo uno de los pilares más sólidos de sus vidas. Con la complicidad intacta, ya debaten cuál será la próxima ciudad en acoger su reencuentro. Lo único seguro es que volverán a encontrarse, como llevan haciendo desde aquel día de primavera del 79.