La granizada del domingo causa graves daños en Abanilla y deja caminos rurales intransitables
El municipio de Abanilla fue uno de los más castigados por el episodio de lluvias intensas y granizo registrado el domingo 28 de diciembre, cuando una fuerte tromba descargó 66 litros por metro cuadrado en apenas media hora, provocando importantes daños materiales en calles, viviendas y caminos rurales.
Así lo ha explicado el alcalde, José Antonio Blasco, quien ha señalado que, aunque la noche posterior fue tranquila y sin precipitaciones relevantes, el Ayuntamiento se encuentra desde primera hora evaluando los desperfectos ocasionados por un episodio “muy intenso y concentrado en muy poco tiempo”.
Sumideros colapsados y calles convertidas en ríos
La granizada, acompañada de una fuerte tromba de agua, provocó el bloqueo total de sumideros e imbornales debido al hielo, lo que hizo que el agua discurriera de forma natural por las calles del casco urbano, especialmente en zonas como Barinas.
El alcalde explicó que la orografía en ladera del municipio permitió que el agua desapareciera con rapidez del casco urbano, aunque toda esa escorrentía fue a parar a la río Chícamo y posteriormente al canal de Abanilla, un punto que, según denunció, lleva años dando problemas de desbordamientos.
Reclamaciones a la Confederación Hidrográfica
Blasco anunció que, junto a la alcaldesa de Fortuna, volverá a solicitar una reunión urgente con la Confederación Hidrográfica del Segura para exigir la limpieza integral del canal de Abanilla, actualmente colmado de cañas, lo que impide que el agua fluya correctamente hacia el pantano de Santomera.
“El pantano puede recibir agua, no está saturado, pero el canal no funciona como debería. Si ese canal hubiese estado limpio, se habrían evitado muchísimos daños, tanto en viviendas particulares como en infraestructuras municipales”, lamentó el regidor.
Casas bajas afectadas y achiques de agua
Durante el episodio, se produjeron inundaciones en casas bajas, principalmente por el retorno del agua a través de los desagües. Aunque no fue necesario evacuar a ningún vecino, los servicios municipales tuvieron que ayudar a sacar agua del interior de varias viviendas.
“El agua aquí corre con mucha fuerza, pero los vecinos ya conocen cómo actúa y saben cómo reaccionar”, explicó el alcalde, quien destacó el comportamiento responsable de la población, que permaneció en sus casas durante el momento más crítico del temporal.
Caminos rurales devastados
Uno de los principales problemas tras la tormenta es el estado de los caminos rurales, que han quedado prácticamente destruidos. “Ahora mismo creo que no me queda ni un camino en buen estado”, reconoció Blasco, quien advirtió de que algunos tramos incluso han sufrido levantamiento del asfalto debido a la fuerza del agua.
El Ayuntamiento está realizando una valoración exhaustiva de los daños para solicitar ayudas tanto a la Comunidad Autónoma como al Ministerio, ya que se trata de muchísimos kilómetros de caminos intransitables.
Llamamiento a la precaución
El alcalde pidió a los vecinos evitar los caminos rurales mientras continúan las labores de revisión y reparación, recordando que algunos pasos por ramblas permanecen cortados y señalizados, como el acceso hacia el balneario de Fortuna.
“Estamos acostumbrados a convivir con las ramblas, pero siguen siendo muy peligrosas”, señaló Blasco, quien recordó que, pese a la violencia del episodio, no se han registrado daños personales, un hecho que atribuyó tanto a la rápida actuación municipal como a la prudencia de la población.