Comprar un coche de segunda mano: cómo detectar averías y vicios ocultos antes de la compra
En la Región de Murcia, donde miles de operaciones de compraventa se realizan entre particulares cada año, comprar un coche de segunda mano puede ser una de las mejores decisiones económicas... o convertirse en la peor inversión si el vehículo esconde una avería que nadie detectó antes de la compra. En algunos casos, la reparación supera los 6.000 euros y aparece apenas unos días después de firmar el contrato.
El mercado del vehículo de ocasión atraviesa uno de sus mejores momentos. El incremento del precio de los vehículos nuevos, la evolución del mercado y los largos plazos de entrega han llevado a que cada vez más compradores opten por adquirir un automóvil usado. Se trata de una alternativa inteligente desde el punto de vista económico siempre que la operación se realice con las debidas garantías.
No obstante, junto al crecimiento de las ventas también han aumentado las reclamaciones por averías que aparecen poco tiempo después de la entrega del vehículo. En muchos casos, el comprador adquiere un coche que aparentemente funciona correctamente, supera una prueba de conducción de pocos minutos y presenta un excelente aspecto exterior. Sin embargo, pocos días después comienzan a aparecer testigos de avería, consumos anormales de aceite, problemas en la transmisión o fallos mecánicos cuyo coste de reparación puede alcanzar varios miles de euros.
La mayoría de estas incidencias no pueden ser detectadas por un comprador sin conocimientos técnicos específicos. Tampoco suelen apreciarse durante una inspección visual ni mediante una simple diagnosis electrónica.
Precisamente por este motivo, los especialistas recomiendan extremar las precauciones antes de firmar cualquier contrato de compraventa.
El mercado del vehículo de ocasión continúa creciendo
Comprar un coche de segunda mano permite acceder a vehículos mejor equipados y de mayor categoría con un presupuesto inferior al necesario para adquirir un automóvil nuevo.
La oferta es enorme. Existen operaciones entre particulares, compraventas profesionales, concesionarios oficiales y plataformas digitales que permiten comparar cientos de vehículos en pocos minutos.
Sin embargo, cuanto mayor es el volumen de operaciones, mayor es también la posibilidad de encontrar vehículos que presentan averías preexistentes, mantenimientos deficientes o reparaciones anteriores cuya existencia no resulta evidente para el comprador.
En numerosas ocasiones el vendedor desconoce incluso la existencia del problema, mientras que en otras el defecto únicamente se manifiesta cuando el vehículo comienza a utilizarse de forma habitual.
Error número uno: confiar únicamente en el aspecto del vehículo
El primer error suele producirse incluso antes de arrancar el motor.
Un coche limpio, brillante y perfectamente detallado transmite confianza. La pintura reluce, el interior parece prácticamente nuevo y el vano motor presenta un aspecto impecable.
Sin embargo, la realidad es que la apariencia exterior apenas aporta información sobre el verdadero estado mecánico del automóvil.
Actualmente existen técnicas de reparación capaces de devolver un aspecto excelente a vehículos que anteriormente han sufrido accidentes importantes.
También es relativamente sencillo limpiar completamente el motor para ocultar pequeñas fugas de aceite o refrigerante durante el tiempo suficiente para realizar la venta.
Por este motivo, ningún comprador debería tomar una decisión únicamente por el aspecto visual del vehículo.
Error número dos: pensar que una diagnosis electrónica detecta todos los problemas
Uno de los mitos más extendidos consiste en creer que conectar un equipo de diagnosis garantiza conocer el estado real del automóvil.
La diagnosis constituye una herramienta imprescindible para cualquier profesional, pero tiene limitaciones.
Únicamente permite consultar la información registrada por las distintas unidades electrónicas del vehículo.
No puede determinar por sí sola el desgaste interno del motor, un consumo excesivo de aceite, una distribución próxima al fallo, daños estructurales correctamente reparados, manipulaciones mecánicas o reparaciones de baja calidad que no hayan generado códigos de avería.
Por ello, la diagnosis debe entenderse como una comprobación complementaria dentro de una inspección técnica mucho más completa.
Error número tres: no revisar el historial de mantenimiento
La documentación de mantenimiento representa una auténtica radiografía de la vida del vehículo.
Las revisiones realizadas en plazo, las facturas conservadas y la sustitución periódica de aceites, filtros y elementos de desgaste ofrecen información muy valiosa sobre el cuidado recibido por el automóvil.
La ausencia total de documentación no implica necesariamente que el vehículo esté en mal estado, pero sí aconseja incrementar el nivel de comprobaciones antes de formalizar la compra.
Error número cuatro: desconocer si el vehículo ha sufrido daños estructurales
No todos los accidentes dejan secuelas visibles.
Existen reparaciones perfectamente ejecutadas que devuelven al vehículo un excelente aspecto exterior.
Sin embargo, otras pueden presentar sustituciones parciales de elementos estructurales, soldaduras deficientes, deformaciones o reparaciones que afectan directamente a la seguridad pasiva del automóvil.
Estas diferencias suelen pasar completamente desapercibidas para cualquier comprador sin experiencia.
Error número cinco: comprar sin una inspección técnica independiente
Cada vez resulta más habitual que los compradores soliciten una inspección precompra realizada por un perito independiente, una revisión técnica que permite detectar averías ocultas antes de firmar la compra. Este tipo de revisiones permiten comprobar aspectos imposibles de valorar durante una visita convencional.
Entre otras verificaciones pueden incluir:
- Diagnosis electrónica.
- Comprobación de fugas.
- Estado del motor.
- Estado de la transmisión.
- Suspensión y dirección.
- Sistema de frenos.
- Elementos estructurales.
- Prueba dinámica.
- Estado general del vehículo.
Detectar cualquiera de estas incidencias antes de firmar puede evitar gastos muy importantes.
Averías que ningún comprador quiere encontrarse
Aunque ningún modelo está exento de sufrir averías, algunos motores y sistemas han protagonizado un mayor número de incidencias técnicas en determinados vehículos y generaciones.
Por ejemplo, los motores 1.2 PureTech montados por distintas marcas del grupo Stellantis han sido objeto de numerosas intervenciones relacionadas con el sistema de distribución por correa bañada en aceite. Un mantenimiento inadecuado o el desgaste prematuro de determinados componentes puede provocar averías de gran importancia si no se detectan a tiempo.
Otro caso ampliamente conocido es el motor 1.0 EcoBoost de determinadas generaciones, donde algunos vehículos han presentado incidencias relacionadas con el sistema de refrigeración o con la distribución, circunstancias que hacen especialmente recomendable revisar el historial de mantenimiento y el estado del conjunto antes de la compra.
Entre los motores diésel, el conocido BMW N47 acumuló durante años numerosas intervenciones relacionadas con el desgaste prematuro de la cadena de distribución en determinadas series de fabricación. Aunque muchas unidades fueron reparadas correctamente, otras llegaron al mercado de ocasión sin que el comprador conociera la existencia de este antecedente.
También merecen especial atención algunos vehículos equipados con sistemas AdBlue, donde determinados componentes del sistema de reducción catalítica pueden requerir reparaciones costosas una vez alcanzados determinados kilometrajes.
En el caso de las cajas automáticas de doble embrague, como determinadas versiones de la transmisión DSG, resulta especialmente importante comprobar que los mantenimientos establecidos por el fabricante se han realizado correctamente, ya que la ausencia de estas operaciones puede afectar a su funcionamiento y durabilidad.
La existencia de estas incidencias conocidas no significa que todos los vehículos equipados con estos motores o transmisiones vayan a presentar problemas. Sin embargo, sí pone de manifiesto la importancia de realizar una revisión específica antes de formalizar la compra, especialmente cuando se trata de modelos con un elevado kilometraje o con un historial de mantenimiento incompleto.
¿Cuánto puede costar una avería oculta?
Las cifras hablan por sí solas.
Una sustitución completa de motor puede situarse entre 5.000 y 10.000 euros, dependiendo del modelo.
La reparación de una caja automática puede superar fácilmente los 4.000 euros.
Una avería importante en el sistema de distribución puede alcanzar varios miles de euros.
Un fallo grave derivado de sobrecalentamientos, falta de lubricación o roturas internas puede incluso superar el valor comercial del propio vehículo.
Por este motivo, una aparente diferencia de precio de 1.500 o 2.000 euros respecto a otro vehículo similar puede terminar convirtiéndose en una operación mucho más cara.
¿Qué ocurre si la avería aparece después de la compra?
En muchas ocasiones el comprador desconoce que la legislación española protege frente a determinados vicios ocultos existentes antes de la compraventa.
Cuando el defecto aparece pocos días o semanas después de la adquisición resulta fundamental actuar con rapidez. En estos casos resulta recomendable solicitar un informe pericial de automóviles que determine el origen técnico de la avería.
Lo primero es evitar desmontajes innecesarios sin documentar previamente el estado del vehículo.
También conviene conservar toda la documentación relacionada con la operación: contrato de compraventa, anuncios, mensajes intercambiados con el vendedor, facturas, presupuestos y cualquier otra información que permita reconstruir cronológicamente los hechos.
En función del caso concreto, un informe pericial puede resultar determinante para establecer el origen técnico de la avería y valorar si el defecto ya existía antes de la transmisión del vehículo.
La prevención sigue siendo la mejor inversión
Cada vez son más los compradores que consideran la inspección precompra como una inversión y no como un gasto.
El coste de una revisión técnica especializada representa una cantidad muy reducida frente al riesgo económico que supone adquirir un vehículo con una avería grave preexistente.
Una decisión basada en información técnica siempre ofrece mayores garantías que confiar únicamente en la apariencia del vehículo o en la buena fe del vendedor.
La opinión del experto
Según explica Ángel Fresneda Sánchez, Técnico Superior en Automoción, Perito de Automóviles acreditado por APCAS y gerente de Peritgest Valoraciones Técnicas, "Muchas de las averías que analizamos ya existían antes de la compra. Simplemente comienzan a manifestarse cuando el nuevo propietario empieza a utilizar el vehículo con normalidad."
El especialista insiste en que una inspección independiente aporta tranquilidad tanto al comprador como al vendedor, ya que permite conocer con mayor objetividad el estado real del automóvil antes de cerrar la operación.
Comprar con información siempre será la mejor decisión
El mercado del vehículo de ocasión seguirá creciendo durante los próximos años y continuará siendo una excelente alternativa para miles de conductores.
No obstante, la diferencia entre realizar una buena compra o afrontar una reparación de varios miles de euros suele encontrarse en los detalles que pasan desapercibidos durante una inspección convencional.
Contar con una valoración técnica independiente antes de firmar el contrato permite reducir considerablemente el riesgo y tomar una decisión basada en criterios objetivos.
En aquellos casos en los que la avería ya ha aparecido, disponer de un análisis técnico especializado constituye el primer paso para conocer el origen del problema y valorar las posibles vías de actuación.
Peritgest Valoraciones Técnicas en Murcia está especializada en inspecciones precompra de vehículos, informes periciales de automóviles, reconstrucción técnica de averías y peritaciones relacionadas con reclamaciones por vicios ocultos en vehiculos de segunda mano, prestando servicio a particulares, empresas, profesionales del sector y despachos jurídicos.
Más información sobre inspecciones precompra, informes periciales y reclamaciones por vicios ocultos en Peritgest Valoraciones Técnicas.
Ángel Fresneda Sánchez
Técnico Superior en Automoción
Perito de Automóviles