Tenis

Los tres motivos de la ruptura Alcaraz-Ferrero: dinero, viajes y conflicto de academias

Juan Carlos Ferrero, en Roland Garros | Foto: ATP

Juan Cervantes explica en La 7 que el desencuentro entre ambos no fue repentino, sino el resultado de una relación deteriorada en los últimos años

La separación profesional entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero es una de las noticias del año en el ámbito deportivo. Una relación que iba más allá de lo deportivo y que comenzó con la apuesta del ex-número uno del mundo por la joven promesa de El Palmar. Tal y como reconoce el entorno de Alcaraz, no ha sido una decisión improvisada ni fruto de un único episodio. La ruptura responde a tres factores principales que fueron erosionando la relación entrenador-jugador hasta hacerla insostenible: el conflicto de intereses entre academias, la ausencia de Ferrero en demasiados torneos y, finalmente, la negociación económica.

Conflicto entre academias y proyectos deportivos

Uno de los elementos clave señalados es la evolución profesional de Carlos Alcaraz y el choque entre estructuras. Ferrero dirige la Equelite, la academia de Villena donde se formó y vivió Carlitos en su adolescencia, pero Alcaraz posee además su propia academia y estructura técnica en Murcia, la Carlos Alcaraz Academy.

A medida que la figura de Alcaraz aumentaba, se generó un conflicto de intereses que apuntó a la convivencia difícil entre la academia de Ferrero y la estructura deportiva y comercial creada alrededor del tenista murciano. Este fue uno de los primeros indicios de desgaste.

La relación entre ambos fue muy estrecha en los inicios: Alcaraz pasó largas temporadas en la academia de Villena. Sin embargo, con el tiempo, la profesionalización y el éxito de Alcaraz, las dinámicas cambiaron. El propio Carlos comenzó a exigir que el centro de gravedad del trabajo fuera Murcia, no Villena, lo que añadió tensión.

Ferrero, cada vez más ausente en las giras

El segundo gran motivo que desgastó la relación fue la conciliación exigida por el técnico. Alcaraz compite prácticamente todo el año y viaja por todo el mundo, mientras que Ferrero, con familia y vida establecida, había dejado de acompañarle a todos los torneos. El técnico últimamente solo acudía a los Grand Slam y algunos Masters 1000, algo fuera de lo normal para un entrenador de élite, donde la cercanía constante del técnico con su jugador es estrictamente necesaria.

Ese distanciamiento cotidiano generó incomodidad y restó presencia directa del entrenador en el día a día competitivo del murciano, con un papel cada vez más protagonista para Samuel López, quien continuará dirigiendo al tenista murciano la próxima temporada.

Las condiciones económicas como detonante definitivo

El tercer elemento, y el más determinante, fue la negociación económica. Con el ambiente ya enrarecido con las circunstancias anteriormente comentadas, en la última reunión entre ambas partes, Ferrero pidió un incremento notable de sus condiciones contractuales. Sin embargo, el entorno de Alcaraz no aceptó y decidió poner fin a la relación entre el técnico alicantino y Carlos Alcaraz.