Carlos Alcaraz conquista su segundo US Open y es el número 1 del mundo
Alcaraz fue mucho mejor que Sinner en el cómputo general. Acabó con 42 ganadores por tan sólo 24 errores no forzados, por los 28 que atenazaron al de San Candido, que firmó 21 'winners', pero que con el servicio no fue tan sólido como el español. Este volvió a mandar cuando conectó primeros y apenas dejó resquicios al italiano, salvo en el timorato segundo set.
El arranque, con media hora de retraso por la seguridad por la presencia de Trump, del tenista español fue muy sólido en un inicio con intercambios ya de dureza que hacían presagiar una final de nuevo tremendo. Alcaraz salió agresivo sobre el segundo saque de su rival y eso le premió con un 'break' rápido y le hizo amenazar el siguiente servicio del italiano. Este salvó la situación, pero continuó demasiado errático y no pudo ni siquiera inquietar al murciano, que volvió a romper para cerrar sin problemas la primera manga (6-2).
Sin embargo, la reacción del defensor del título, que había sufrido con su segundo servicio, no se hizo esperar, aunque el español tuvo bola de 'break' nada más empezar. Sinner la salvó y eso cimentó el aumento de su confianza sobre la pista, con sus golpes desde el fondo comenzando a hacer daño, sobre todo con su revés a dos manos. Alcaraz no pudo mantener el nivel del set inicial, fallando algo más de lo necesario con su 'drive' y un mal juego al servicio le dio un 0-40 al italiano que este no dejó pasar en lo que sería su única oportunidad en toda la final.
ALCARAZ NO PERDONA LAS DUDAS DE SINNER
Sinner fue el que ahora logró mantener esa preciada renta, salvando una situación complicada con 4-2 para luego finiquitar el parcial e igualar la final. Pero, contra todo pronóstico, Sinner se deshizo de repente sobre la Arthur Ashe al entregar su saque a las primeras de cambio y volver a dar una ventaja al de El Palmar, arrollador con su servicio, con la mitad de sus 10 'aces' en esta manga y cediendo únicamente seis puntos.
Alcaraz se creció ante las extrañas dudas del de San Candido que evitó lo que habría sido un inédito 'rosco' en los enfrentamientos entre ambos y que trató de recuperarse en la cuarta manga, pero se topó con la losa de no tener opciones de rotura, mientras que el español sí las tenía y le incomodaba siempre al resto.
El ganador de cinco 'grandes' no sacó partido a sus dos opciones de rotura y Sinner no lo aprovechó para crecer en su confianza. En el quinto juego, con 30-15 a su favor, encadenó tres errores no forzados seguidos, entre ellos una doble falta, y entregó su servicio al español. Este no titubeó y aunque Sinner igualó un 40-15 en su saque final, tuvo temple para aguantar y abrochar su sexto 'Grand Slam' con otro potente servicio, su mejor aliado en Nueva York.